Uno de los problemas de Coalición Canaria como organización política es que el largo período de gobierno en el Archipiélago, combinado con nuestra política de pactos con los partidos que han ejercido en el Gobierno de España, ha difuminado nuestra identidad nacionalista. El posibilismo o el pragmatismo en nuestra actividad de gobierno y en las alianzas con los partidos estatales (PP/PSOE) ha podido producir una confusión insalvable que, inicialmente, fue favorable en la valoración de la ciudadanía de nuestras realizaciones concretas pero que –especialmente tras las últimas Elecciones Generales- nos castigó por asimilación con el partido que gobernaba España. Tenemos que saber identificar internamente y trasladar al pueblo canario que la “hoja de ruta” del ejercicio de la canariedad como forma de hacer política la hemos construido desde Coalición Canaria.
Esa “hoja de ruta”, expresada en realizaciones específicas para Canarias durante diecinueve años, ha sido copiada por los partidos de Estado (PP/PSOE) con los que hemos mantenido acuerdos diversos. Los socialistas incorporaron medidas concretas de una Moción de CC en el Congreso al llamado “Plan Canarias”, hasta parecer que ellos fueron los creadores de la idea. Los populares nos copian presentándose como la “voz canaria” en Madrid, a pesar de que no tienen autonomía alguna en el seno de una organización tan centralizada que pretende someter los intereses canarios en una política uniforme que se disfraza apelando al “interés general de España”.
Quizá tenemos que ser capaces de transmitir a la ciudadanía, a la mayoría social, que el ejercicio de la canariedad sólo es posible desde la estricta obediencia a los intereses de Canarias. En esta fase pre-congresual estamos obligados a fortalecer ese principio.
Un ejemplo es el actual debate acerca del régimen específico de tasas aéreas, el de las prospecciones petrolíferas en el mar de la nunca trazada mediana con nuestro vecino marroquí, o el de las primas a las energías renovables en los seis sistemas energéticos aislados. Estos son temas que afectan a nuestra condición de Archipiélago Atlántico, algunos expresamente recogidos en la legislación del REF. Constituyen expresiones sectoriales concretas de lo que en España representa nuestra lejanía e insularidad y en Europa nuestra condición de RUP, son por tanto ámbitos de la relación entre Canarias y España.
Creo que no es bueno para la defensa de los intereses específicos de Canarias la personalización del debate en quien hoy tiene la responsabilidad de dirigir un Ministerio, que asiste divertido a su interesada confusión entre su responsabilidad actual y su condición de líder del Partido Popular en Canarias.
Tenemos el deber de comunicar a la ciudadanía canaria que nuestra identidad, nuestro hecho diferencial en España y en Europa, es lo que estamos llamados a defender, que no es un problema entre partidos políticos: Las tasas aéreas específicas, la producción energética en sistemas insulares o la extracción de petróleo en el mar que nos rodea son expresiones concretas de ese hecho diferencial canario y, como tales, no son disponibles unilateralmente por el Gobierno de España. Llámese como se llame el Ministro de Industria, Energía y Turismo.
José Miguel Ruano
Presidente del G.P. Nacionalista Canario