En esta ocasión, el Ejecutivo canario despliega su aparato mediático para trasladar a la sociedad de las Islas que pretende poner en marcha una estrategia de empleo para el periodo 2013-2020 que permitirá crear 80.000 empleos directos y otros 50.000 indirectos. De forma bastante confusa asegura que la financiación vendrá de los Fondos europeos para Canarias y de la inversión privada; y fundamentalmente, destinada a la renovación turística. El reciente viaje a Bruselas del presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, no ha servido para comprometer fondos adicionales para su plan de empleo, abriendo además incógnitas sobre la viabilidad del Régimen Económico y Fiscal (REF).
Al margen de la complejidad para conseguir los fondos adicionales en una Unión Europea que rebaja sustancialmente sus presupuestos respecto al período anterior y, asimismo, por las dificultades empresariales para acceder a créditos, esa pretendida generación de empleos, de llevarse a cabo, no daría ni para cubrir el incremento de la población activa que se produce cada año. Por tanto, serviría solo para mantener el paro en los mismos registros actuales y no para disminuirlos. Y es que la EPA confirma que cada año se incorporan a nuestro mercado laboral más de 10.000 personas.
Mucho hay que hacer, y no de forma improvisada ni propagandística para superar nuestra actual situación económica y, especialmente, su expresión más dramática: el elevado desempleo. Los datos del paro registrado, publicados hace unos días por el Servicio Público de Empleo, confirman el oscuro panorama en que se mueve el mercado laboral canario, donde no son previsibles signos de recuperación hasta que no exista un crecimiento sostenido de la economía y una recuperación de la demanda.
En 2012, Canarias registró 19.346 parados más que el año anterior; y fue ligeramente mayor, 20.057, la disminución de afiliados a la Seguridad Social. Un balance aún peor que en 2011, donde, a pesar de que el PIB canario creció el 1,7%, aumentó en 10.949 el número de parados registrados y se perdieron 10.542 afiliados a la Seguridad Social.
Destrucción de empleo
La sangrante realidad es que tanto la EPA como los indicadores del paro registrado y de afiliaciones a la Seguridad Social demuestran que no sólo aumenta el paro sino que se sigue destruyendo empleo neto. Y que, además, el año 2012 fue peor que el 2011 en términos de incremento del paro y de pérdida de empleos existentes.
Esta realidad no se modifica con anuncios, por espectaculares que sean. No habrá cambios mientras no se produzca una auténtica dinamización económica. A la que no ayuda en modo alguno el Presupuesto de la Comunidad Canaria para 2013, en el que el gasto público disminuye, en el marco de las actuales y erróneas políticas de austeridad. Y tampoco colaboran las enormes dificultades para acceder hoy a los créditos.
También parece evidente que los buenos registros que sigue teniendo el sector turístico no están contribuyendo a que la renta generada se traslade a una significativa generación de empleo. Por tanto, las perspectivas seguirán siendo bastante negativas.
El mercado laboral canario ha perdido 150.000 empleos en los últimos cinco años. Además, del 34% de desempleados actuales más del 40% carece de prestaciones, cifra que se incrementará en los próximos meses dado que en las Islas más de la mitad de los parados son de larga duración.
Revertir esta situación es muy complejo, pero resulta imprescindible si queremos una sociedad cohesionada y justa. Superar los actuales y dramáticos niveles de desempleo exige profundos cambios en las actuales políticas. Precisa, la reactivación de la economía con recursos públicos que tiren de la demanda y facilitar el acceso a créditos para posibilitar la inversión privada; procediendo, además, a la diversificación de la economía. Y, asimismo, necesita de un elevado grado de compromiso institucional, económico y social, Por ello, desde Nueva Canarias hemos venido reclamando un acuerdo por Canarias entre las organizaciones sociales, sindicales y políticas, con el fin de aunar estrategias contra la gravedad y prolongada duración de la crisis.
Román Rodríguez es diputado en el Parlamento canario y presidente de Nueva Canarias.