Sergio Vega Almeida, concejal de Unidos por Gran Canaria y recientemente nombrado segundo teniente de alcalde de Santa Lucía, se enfrenta a un momento decisivo en el Ayuntamiento tras la remodelación del Grupo de Gobierno. La reorganización incluyó ascensos, permanencias y la salida de los tres concejales de Nueva Canarias, generando un nuevo mapa político en el municipio. En una entrevista en Radio Sol, Vega habla con claridad sobre su papel, la estabilidad del gobierno local y la proyección futura de su formación.
Un reparto de trabajo, no de privilegios
“Más que agraciado, esto es un reparto de tareas y de trabajo”, explicó Vega al referirse a su nombramiento y a las responsabilidades que asume. El concejal asegura que la importancia no proviene del cargo, sino del compromiso con el trabajo diario: “Ahora tenemos más áreas de gobierno y menos concejales, con más trabajo que realizar hasta 2027”.
Vega recordó que, si bien la relación con los concejales de Nueva Canarias y Primero Canarias no era hostil, existían tensiones evidentes que se agudizaron tras la presentación de una moción de AVPP, liderada por José Ramos. Según Vega, la intención de la moción era “crispar el ambiente político en Santa Lucía”, y Unidos por Gran Canaria dejó claro desde el primer momento que no la apoyaría.
Decisiones difíciles y comprensión política
El concejal explicó que la destitución de los tres concejales de Nueva Canarias fue una decisión del alcalde, tomada sin consulta previa, pero que fue comprendida y respaldada por su grupo: “Cierto es que nos habría gustado ser consultados, pero entendimos las razones y apoyamos la medida”. Vega insistió en que Unidos por Gran Canaria mantiene la coherencia política y actúa con la vista puesta en la gobernabilidad y la estabilidad del Ayuntamiento.
Continuidad de proyectos y atención a los vecinos
Entre las competencias que ahora asume Vega están Cultura, Desarrollo Local, Promoción Económica, Mercados y Santa Lucía casco. Asegura que no se interrumpirá ningún proyecto en marcha: “Lo que está hecho, hecho está. Se dará continuidad a la programación cultural y al trabajo en la zona alta, que tiene su propia idiosincrasia y requiere atención específica”.
Vega subrayó que todas las áreas son transversales y dependen de la colaboración entre concejales: “Nos necesitamos unos a otros para llevar este barco hasta 2027 de la mejor manera posible”. Asimismo, recalcó que los intereses políticos no deben anteponerse a la atención de los vecinos: “El ruido político no afectará a los servicios municipales; lo primero son los ciudadanos”.
Acuerdos insulares y coordinación política
Sobre la relación con otras formaciones a nivel insular y nacional, Vega señaló que Unidos por Gran Canaria mantiene autonomía en Santa Lucía, aunque participará en acuerdos estratégicos para fortalecer la representación del nacionalismo insular y garantizar recursos equitativos para Gran Canaria. En cuanto a posibles negociaciones con Coalición Canaria o Primero Canarias, aclaró que cualquier decisión se tomará en coordinación con los órganos del partido, respetando la independencia local: “Cada municipio tiene libertad para decidir, siempre en el marco del interés general de Canarias”.
El concejal también reflexionó sobre la importancia de que las formaciones nacionalistas insulares se unan para defender los intereses de la región frente a los partidos nacionales: “El PP y el PSOE muchas veces dependen de decisiones en Madrid y no representan suficientemente a Canarias. Necesitamos un frente común para garantizar financiación y recursos equitativos para nuestra isla”.
Mirando hacia 2027
Vega reafirmó su compromiso con el mandato hasta 2027: “Nuestro objetivo es llegar a ese año cumpliendo con los vecinos y demostrando nuestra capacidad de gestión. Seguiremos trabajando más allá del ruido político”. En cuanto a sus aspiraciones personales, no ocultó que se presentará como candidato a la alcaldía en las elecciones de 2027, con el respaldo de su equipo y de la dirección insular de Unidos por Gran Canaria: “Uno se presenta para gobernar, y espero ser alcalde de Santa Lucía a partir del próximo mandato”.
Gestión, honestidad y cercanía
El concejal insistió en que la gestión municipal debe basarse en la honestidad y en el conocimiento de las áreas que se dirigen. Reconoció que no buscó ciertas áreas por visibilidad política, sino en función de sus capacidades: “No puedo asumir áreas como Urbanismo si no tengo experiencia; sería ilógico y perjudicial para los vecinos”.
En Cultura, Vega promete continuidad y adaptación: “Habrá algunas improntas nuevas, pero no se destruirá el trabajo previo. La programación cultural y las acciones en la zona alta seguirán, respetando la trayectoria ya establecida”.
Prioridad: los vecinos de Santa Lucía
El concejal enfatizó que todas las decisiones políticas y administrativas deben priorizar a los vecinos. Destacó la importancia de facilitar el acceso a servicios, especialmente en la zona alta del municipio, y de mantener la coordinación entre áreas: “No trabajamos de forma aislada; cada área depende de las demás para ofrecer un servicio eficiente”.
Concluyó reiterando su filosofía de gestión: “El reto político se gana trabajando, demostrando seriedad y manteniendo la palabra dada en un pacto de gobierno. El ruido político existe, pero nuestro compromiso con los vecinos es más fuerte. Santa Lucía no va a la deriva; seguimos trabajando en primera línea para mejorar la vida de nuestra ciudadanía”.