El Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria celebraron este miércoles el “Laboratorio de Innovación Social en Políticas Públicas Municipales para la Gestión de la Diversidad Cultural, la promoción de la Convivencia y la lucha contra el Racismo y la Xenofobia”, una iniciativa orientada a reforzar la capacidad de respuesta del municipio ante los retos sociales vinculados a la diversidad cultural y la cohesión comunitaria.
El laboratorio reunió a personal técnico municipal, profesionales del ámbito educativo y sanitario, entidades sociales, asociaciones y agentes comunitarios, con el objetivo de generar un espacio de trabajo colaborativo que permita analizar la realidad del municipio, identificar retos prioritarios y diseñar propuestas innovadoras desde una perspectiva participativa y comunitaria.
La jornada se enmarca dentro del Observatorio de Innovación Social y Comunitaria (OISCO), puesto en marcha gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana y la ULPGC, y continúa la línea de trabajo iniciada con el Laboratorio de Infancia, Adolescencia y Familia celebrado recientemente en el municipio.
Entre los principales objetivos de esta nueva edición se encuentran la mejora de la convivencia intercultural, el fortalecimiento de redes locales de colaboración, la prevención de situaciones de discriminación y la promoción de políticas públicas basadas en la igualdad de trato, la participación y la innovación social.
El alcalde de Santa Lucía de Tirajana, Francisco García, subrayó la singularidad del municipio que cuenta con 114 nacionalidades entre sus casi 90.000 habitantes. “Nosotros lo vemos desde la perspectiva positiva y no desde el frentismo”, resaltó, aludiendo a los discursos que fomentan la sospecha y el odio hacia las comunidades migrantes.
El concejal de Atención Social y Comunitaria, Infancia, Familia y Subvenciones, Saúl Goyes López, destacó la importancia de “generar espacios de escucha, participación y trabajo conjunto que permitan construir un municipio más cohesionado, inclusivo y preparado para afrontar los retos sociales del presente y del futuro”.
El laboratorio contó con la participación de Carlos Giménez Romero, catedrático de Antropología y profesor emérito de la Universidad Autónoma de Madrid, quien ofreció la ponencia “El camino hacia la hostilidad o la convivencia: decisiones, acciones y aprendizajes desde lo municipal”, centrada en el papel de las administraciones locales en la gestión positiva de la diversidad cultural.
Giménez consideró que el Estado español es un caso de éxito en convivencia intercultural, gracias a la labor de municipios y entidades sociales. “La cuestión migratoria afecta a todo el mundo y por lo tanto es una labor colectiva que garantiza la democracia”, incidió. Fijó tres modelos de relación intercultural posibles: convivencia, coexistencia y hostilidad, optando por la convivencia como el realmente integrador y garante de los derechos de toda la ciudadanía.
Asimismo, durante la jornada se presentó el Diagnóstico de la Convivencia Intercultural de Santa Lucía de Tirajana, elaborado como herramienta de análisis y planificación para avanzar hacia una estrategia local orientada a reforzar la convivencia y prevenir el racismo y la xenofobia.
La metodología del laboratorio estuvo basada en dinámicas participativas y de co-creación colectiva, mediante grupos de trabajo intersectoriales centrados en la identificación de retos, la generación de propuestas innovadoras y la construcción de recomendaciones aplicables a las políticas municipales.
El proceso concluyó con una puesta en común de conclusiones y recomendaciones orientadas a consolidar un ecosistema de trabajo colaborativo capaz de fortalecer la respuesta pública y comunitaria ante los desafíos derivados de la diversidad cultural y la convivencia en el municipio.