El concejal responsable del área de Seguridad del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana y sexto teniente de alcalde, José Carlos Álamo Ojeda, ha realizado un amplio repaso a la situación actual de los servicios municipales de seguridad, emergencias y movilidad, destacando avances “históricos” en el Cuerpo de Bomberos, mejoras materiales sin precedentes y procesos selectivos en marcha tanto en Policía Local como en otros servicios clave, aunque reconociendo también los déficits y dificultades que aún persisten.
Álamo recordó que su área abarca competencias tan diversas como Policía Local, Bomberos, Protección Civil, el servicio municipal de grúas, parque móvil, tráfico, salvamento y socorrismo en playas, educación vial, planes de seguridad y transporte y movilidad urbana, lo que obliga —según explicó— a una coordinación constante y a contar con responsables técnicos sólidos en cada departamento.
Uno de los anuncios más relevantes fue la reciente incorporación de once nuevos efectivos al Cuerpo de Bomberos, un proceso que se ha visto retrasado durante años por litigios y reclamaciones y que finalmente ha podido culminar. Entre estas incorporaciones destacan las tres primeras mujeres en los 58 años de historia del cuerpo: Sara González, Katia Santana y Melina Alonso. Un hito que, según el concejal, sitúa a San Bartolomé de Tirajana como uno de los municipios con mayor porcentaje de bomberas en su plantilla, no solo en Canarias sino posiblemente a nivel estatal.
Con estas incorporaciones, la plantilla de bomberos ha pasado de 22 a 33 efectivos, lo que supone un incremento cercano al 50%. A ello se suma la culminación del proceso de promoción interna de siete plazas de cabo, que hasta ahora venían ejerciendo de forma interina. Según Álamo, este paso era “de justicia” y permite que, por primera vez, la estructura de mando del cuerpo esté completamente definida, con todas las categorías cubiertas: oficial, sargento y cabos, dotando al servicio de estabilidad, seguridad jurídica y mayor eficacia operativa.
En paralelo al refuerzo humano, el concejal destacó una inversión cercana a los dos millones de euros destinada al servicio de bomberos. Todos los vehículos de primera línea de intervención han sido renovados, se ha adquirido una bomba urbana pesada de última generación —capaz de descargar grandes volúmenes de agua en poco tiempo— y se encuentra en proceso de suministro una segunda unidad adaptada a las características geográficas del municipio, con zonas de montaña y accesos complejos. Además, se ha incorporado un camión multilink para distintos usos logísticos, vehículos 4x4 especializados en incendios y rescate, y módulos específicos para la formación continua en prácticas contra incendios, lo que permitirá a los bomberos entrenar en sus propias instalaciones.
Álamo avanzó también que el Ayuntamiento trabaja de forma “muy seria” en el proyecto del nuevo parque de bomberos, un objetivo largamente demandado y sobre el que, según indicó, podría haber novedades próximamente.
En cuanto a la Policía Local, el concejal reconoció que el municipio sigue arrastrando un déficit importante de agentes, lo que dificulta atender todas las necesidades de un territorio con una intensa actividad turística, numerosos eventos y una población flotante elevada. No obstante, explicó que los procesos selectivos continúan avanzando, con la fase psicotécnica ya realizada y a la espera de los resultados definitivos y de la resolución de posibles reclamaciones. Álamo confió en que, si los plazos lo permiten, a lo largo del año se pueda culminar la incorporación de una nueva treintena de policías, algo que considera fundamental para reforzar la seguridad ciudadana.
El concejal puso como ejemplo la complejidad operativa del municipio la celebración de más de 100 mesas de seguridad el pasado año, necesarias para coordinar dispositivos en eventos de gran magnitud, como el Carnaval Internacional de Maspalomas, cuya cabalgata es la que mayor número de asistentes congrega en Canarias.
Otro de los asuntos abordados fue el servicio de salvamento y socorrismo en playas, cuyo nuevo pliego de condiciones se ha visto retrasado tras detectarse incidencias técnicas en el procedimiento inicial. Álamo explicó que fue necesario anular el primer pliego y comenzar de nuevo, encargando su elaboración a especialistas y a responsables del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS). El nuevo contrato, valorado en torno a seis millones de euros, se encuentra en fase final de revisión y su tramitación es actualmente una prioridad del área. El concejal garantizó que los trabajadores actuales serán subrogados por la empresa adjudicataria, tal y como establece la normativa, y destacó que el Ayuntamiento ya ha resuelto problemas relacionados con facturas atrasadas e incrementos salariales.
En materia de movilidad y transporte, Álamo admitió que la implantación de un transporte urbano propio no es en estos momentos una prioridad inmediata, debido a la gran cantidad de frentes abiertos. Aun así, señaló que se están realizando actuaciones concretas para mejorar el servicio existente, como la ampliación de paradas, la instalación de nuevas marquesinas y la coordinación con la empresa concesionaria para adaptarse al incremento de pasajeros provocado por la gratuidad del transporte.
El concejal también reconoció las quejas vecinales por el exceso de velocidad de guaguas y vehículos pesados en algunas vías del municipio. Aseguró que se están reforzando los controles y que se trabaja con las empresas de transporte en labores de concienciación, subrayando que la seguridad vial debe primar sobre cualquier retraso en los horarios.
En definitiva, José Carlos Álamo defendió que San Bartolomé de Tirajana atraviesa un momento clave en la modernización de sus servicios de seguridad y emergencias, con avances “nunca vistos” en recursos humanos y materiales, aunque admitió que aún quedan retos importantes por resolver para dar respuesta a las necesidades de un municipio complejo, turístico y en constante crecimiento.