La crisis política en el Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana continúa agravándose. En una entrevista concedida a Radio Sol, el secretario local de Nueva Canarias, Leví Ramos Sánchez, denunció una situación “compleja, confusa y peligrosa” para la estabilidad institucional del municipio, señalando directamente al alcalde por actuar “en contra de la legalidad vigente”.
Ramos sostiene que el origen del conflicto radica en la negativa del alcalde a acatar el informe del secretario municipal, quien ha determinado que tanto el propio regidor como cinco concejales deben ser considerados tránsfugas y pasar al grupo de no adscritos. Según explicó, este informe ha sido reiterado en varias ocasiones y constituye el criterio jurídico válido dentro del Ayuntamiento.
“El secretario es quien debe velar por el cumplimiento de la ley. Su informe es claro y no ha cambiado”, afirmó Ramos, quien acusa al alcalde de buscar informes externos para invalidar una resolución que le perjudica políticamente.
“Una huida hacia adelante”
Durante la entrevista, el dirigente de Nueva Canarias describió la actuación del alcalde como una “huida hacia adelante hacia un sinsentido”, advirtiendo de posibles consecuencias legales e institucionales.
Según detalló, distintos profesionales del ámbito jurídico y administrativo ya han alertado de que la situación podría poner en riesgo la legalidad de las decisiones municipales. Además, denunció que esta crisis está afectando directamente al funcionamiento del Ayuntamiento, generando una parálisis administrativa preocupante desde comienzos de año.
“Quien está pagando el precio de todo esto es la administración y la ciudadanía”, subrayó.
Choque de informes y batalla política
El conflicto se ha intensificado con la aparición de informes de distintas administraciones. Mientras el secretario municipal mantiene su postura, el alcalde ha recurrido a valoraciones externas, incluyendo informes del Gobierno de Canarias.
Sin embargo, Ramos restó validez a estos documentos frente al criterio del secretario:“Todos los demás informes son opiniones. El único necesario es el del secretario municipal”.
Además, reveló que un juzgado ya habría respaldado la tesis del secretario al rechazar medidas cautelares presentadas por los concejales implicados, considerando su situación como un posible “fraude de ley”.
Acusaciones de incoherencia
Uno de los argumentos más contundentes del dirigente nacionalista fue la supuesta incoherencia del alcalde, recordando que en casos anteriores sí aplicó el criterio del secretario para declarar tránsfugas a otros concejales.
“Cuando el informe afectaba a otros, lo aplicaba. Cuando le afecta a él, lo rechaza”, criticó.
Para explicar la situación, utilizó una comparación sencilla: “Es como un hijo que no acepta el castigo de su padre y busca la opinión de sus amigos para desobedecer”.
Inestabilidad política y pacto en duda
La entrevista también abordó la fragilidad del actual gobierno municipal, que opera en minoría y con tensiones internas, especialmente con el Partido Socialista, socio de gobierno.
Ramos calificó la situación de “anomalía política”, señalando que incluso dentro del propio gobierno existen discrepancias sobre la gestión del alcalde. También negó que Nueva Canarias esté intentando desestabilizar el Ayuntamiento, asegurando que su objetivo es “reponer la legalidad y el rigor institucional”, sin pronunciarse directamente sobre una moción de censura a Francisco García.
Más allá de la política: una cuestión ética
El dirigente insistió en que el conflicto trasciende lo político y se sitúa en el terreno de los valores y la ética pública.
“No todo vale para mantenerse en el poder”, afirmó, defendiendo la necesidad de coherencia, respeto institucional y responsabilidad ante la ciudadanía.
En este sentido, reivindicó el papel de su partido y de su militancia en la elección de los cargos públicos, cuestionando la legitimidad de quienes abandonan la organización pero mantienen sus cargos.
Un conflicto abierto
La situación en Santa Lucía sigue sin una resolución clara y con varios frentes abiertos, tanto políticos como judiciales. Mientras tanto, la incertidumbre continúa afectando al funcionamiento del Ayuntamiento y alimentando la desconfianza ciudadana hacia la política local.
Nueva Canarias insiste en que la solución pasa por cumplir el informe del secretario municipal, mientras el alcalde mantiene su posición, prolongando un conflicto que, por ahora, parece lejos de cerrarse.