El director gerente de Grupo Cordial, Nicolás Villalobos, considera que el turismo en Canarias entra en 2026 en una fase de desaceleración y corrección, tras varios años de crecimiento intenso, aunque subraya que el sector se mantiene en niveles muy altos de ocupación, ingresos y actividad. “Las perspectivas siguen siendo buenas. Hay una cierta ralentización, pero desde posiciones muy sólidas”, afirmó.
Villalobos explicó que esta corrección viene acompañada de una ligera pérdida de conectividad aérea, así como de un contexto internacional complejo marcado por incertidumbres geopolíticas y económicas, especialmente la situación de Alemania. “El mercado alemán lleva tres o cuatro años en transición, con problemas estructurales derivados de decisiones energéticas, industriales y de competitividad frente a China. Es preocupante porque es el motor de la Europa continental y dependemos en gran medida de él”, advirtió.
Frente a este escenario, destacó la resiliencia del mercado británico, que “aguanta con fuerza”, pero insistió en la necesidad de no depender de un único mercado emisor. “Cuando hemos puesto todos los huevos en la misma cesta, nos ha ido mal. Europa es nuestra cesta, pero debe estar bien repartida”, señaló.
En cuanto a los datos recientes, Villalobos recordó que 2025 ha sido un año histórico, con más de 18,5 millones de turistas y una facturación récord que superó los 22.000 millones de euros, aunque con una leve caída en pernoctaciones. Este fenómeno lo atribuyó a la mayor elasticidad de la oferta alojativa, impulsada por el crecimiento de la vivienda vacacional, que ha moderado las ocupaciones en algunos establecimientos tradicionales pese al elevado volumen de visitantes.
El directivo también alertó sobre la creciente percepción de Canarias como destino caro, especialmente si se compara con competidores directos como Marruecos. “Si nos comparamos con grandes capitales europeas somos baratos, pero frente a nuestros vecinos del sur, con costes laborales y regulatorios mucho más bajos, tenemos desventajas claras para el producto sol y playa”, afirmó, destacando además el fuerte esfuerzo inversor del país magrebí de cara a 2030.
Otro de los aspectos que más preocupa a Villalobos es el estado de las infraestructuras públicas. Aunque elogió la calidad y el nivel de las infraestructuras hoteleras, reconoció que la experiencia del turista se resiente fuera de los establecimientos. “Calles, aceras, carreteras, iluminación y limpieza no están a la altura. El turista se queja, y con razón. Aquí es donde la Administración debe dar un cambio radical”, señaló, animando también al sector a ser más reivindicativo.
En paralelo, el Grupo Cordial mantiene su estrategia de crecimiento y diversificación. Recientemente ha incorporado el Boutique Hotel Cordial Galdós Jardín, en el barrio de Triana, su quinto establecimiento boutique en la capital grancanaria. En el sur de la isla, continúa la expansión del Resort Cordial Santa Águeda, con nuevas promociones vinculadas a vivienda vacacional, y sigue pendiente del desarrollo futuro del puerto de Arguineguín, conforme a lo establecido en los planes insulares de ordenación.
Finalmente, Villalobos defendió la apuesta por añadir capas de valor al producto turístico, a través de la gastronomía, el wellness, el turismo deportivo y las experiencias urbanas. “La cama es la base, pero la diferenciación está en la calidad, en la gastronomía, en el bienestar y en ofrecer experiencias auténticas. Hay que seguir pedaleando cada día para que la rueda siga girando”, concluyó.