La parlamentaria de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC) Carmen Hernández, avanzó hoy la propuesta que ofrecerá a los grupos parlamentarios para dar una respuesta integral y urgente desde los centros educativos ante el deterioro de la salud infantojuvenil en el Archipiélago. La diputada del grupo nacionalista progresista presentará una moción ante el pleno para fortalecer la prevención del suicidio, la atención educativa y la coordinación entre administraciones.
Carmen Hernández defendió que el Gobierno canario tiene que dar una respuesta “urgente, integral y coordinada” ante el grave deterioro de salud mental entre los menores y que se manifiesta en el aumento de los trastornos emocionales, las autolesiones y las tentativas de suicidio.
Para la diputada de NC-BC, “estamos ante uno de los principales retos sociales y educativos” de la actualidad. En su opinión, “no podemos seguir abordándolo con medidas parciales o improvisadas”. Abogó por definir y desarrollar un modelo claro, estable, preventivo y con recursos suficientes.
Hernández señaló que Canarias es de las comunidades con mayores tasas de suicidio y advirtió de que los datos conocidos, en los últimos años, confirman una tendencia alarmante en la salud mental de la infancia y la adolescencia. Por este motivo, defendió que los centros educativos son un espacio esencial para la prevención, la detección precoz y el acompañamiento.
Pero alertó de que los profesionales de la enseñanza llevan tiempo advirtiendo de la falta de medios, la saturación de los servicios de orientación y las dificultades de coordinación con el Servicio Canario de la Salud (SCS) y los servicios sociales.
A esta situación se suma en Canarias un contexto socioeconómico especialmente vulnerable, marcado por altos niveles de pobreza infantil, desigualdad y riesgo de exclusión social, factores que inciden de forma directa en el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes.
Carmen Hernández subrayó que no se puede abordar la salud mental infantojuvenil al margen de esta realidad social porque el malestar emocional también está atravesado por las condiciones de vida, la precariedad, la incertidumbre y la falta de oportunidades. Por ello, una de las medidas incluidas en la moción apuesta por impulsar políticas públicas transversales orientadas a reducir las desigualdades, combatir la pobreza y la exclusión social y actuar sobre los factores estructurales que afectan a la infancia y la adolescencia en Canarias.
Medidas
La iniciativa de NC-BC plantea un conjunto de iniciativas destinadas a fortalecer el sistema educativo y a ordenar de forma eficaz la intervención de los diversos departamentos públicos en este ámbito.
Entre las principales, la evaluación integral del actual Protocolo de Intervención ante Riesgo Suicida en instituciones educativas, con datos actualizados sobre su aplicación, eficacia y los tiempos de respuesta desde la detección del caso hasta la intervención de los servicios sanitarios.
También reclama NC-BC un refuerzo estructural de los recursos humanos en los centros educativos, con más personal de orientación, psicología, trabajo social, profesorado de apoyo y otros perfiles especializados. Así como la cobertura inmediata de bajas y jubilaciones para evitar que los equipos sigan trabajando en condiciones de sobrecarga.
La moción plantea, en paralelo, regular de forma adecuada la figura del psicólogo o psicóloga educativa en los centros escolares, mediante la delimitación clara de sus funciones y competencias para evitar duplicidades con los servicios de orientación educativa ya existentes. Carmen Hernández subrayó que la incorporación de nuevos perfiles debe hacerse con planificación, consenso y desde el respeto al trabajo que ya desarrollan los equipos de orientación, sin generar confusión ni desplazar el enfoque pedagógico que debe prevalecer en la escuela.
La iniciativa defiende, además, un modelo de intervención integral, preventivo e inclusivo, que evite la medicalización o patologización del malestar emocional de la infancia y la adolescencia y que sitúe el bienestar del alumnado en el centro de la acción pública.
En ese sentido, propone incorporar también la figura del educador o educadora social a los centros educativos, así como poner en marcha programas estables de educación emocional, prevención del suicidio, promoción del bienestar psicológico, convivencia positiva y prevención del acoso y el ciberacoso.
Otro de los ejes de la iniciativa de NC-BC es la mejora de la coordinación entre las consejerías de Educación, Sanidad y Servicios Sociales para la detección temprana, la derivación rápida y el seguimiento de los casos. Además de la actualización del convenio de colaboración entre Sanidad y Educación, vigente desde 2011 y pendiente de revisión.
Carmen Hernández hizo hincapié en que esta moción es una “respuesta seria y de país a un problema complejo”, que no puede recaer únicamente en el profesorado ni abordarse solo con una visión clínica. Se trata, añadió la diputada de Nueva Canarias-BC, de la infancia, el bienestar emocional, la desigualdad, la pobreza, la convivencia y los derechos. Realidades que exigen políticas públicas transversales, recursos y voluntad política, remarcó Carmen Hernández.