El Ayuntamiento de Mogán ha presentado este lunes, 21 de septiembre, alegaciones al proyecto de jaulas marinas para el cultivo de lubina previsto frente a la costa de La Aldea de San Nicolás, reclamando al Gobierno de Canarias nuevos estudios ambientales antes de que continúe su tramitación. El informe externo encargado por el Consistorio concluye que no se ha evaluado qué ocurriría durante episodios de fuertes corrientes marinas y que el área analizada es insuficiente para determinar con garantías hasta donde podrían llegar los efectos de la instalación.
El informe del Ayuntamiento apunta que el estudio ambiental del proyecto no permite asegurar qué ocurriría durante temporales o episodios de fuerte oleaje y corrientes marinas, ya que las simulaciones realizadas se basan en condiciones normales del mar.
Además, la documentación analizada tampoco estudia qué recorrido podrían seguir los residuos o nutrientes generados por la instalación en situaciones extremas. Por ello, la Administración local moganera considera que no se puede descartar con total garantía que estos puedan desplazarse a otros puntos de la costa situados a varios kilómetros de distancia.
Las simulaciones realizadas para evaluar el impacto de las jaulas marinas solo analizan un área de aproximadamente 5,5 kilómetros alrededor de la instalación prevista, mientras que la cosa de Mogán se encuentra a unos 20 kilómetros. El informe señala que el área analizada es relativamente reducida y que, por tanto, no existen datos suficientes para conocer qué podría ocurrir fuera del espacio estudiado.
La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, defiende que antes de autorizar una actuación de estas características es necesario contar con toda la información posible sobre sus potenciales efectos. "Lo que pedimos es que se amplíen los estudios para conocer con certeza cuál podría ser el alcance real de la actividad y garantizar la protección de nuestro litoral y del medio marino", señaló.
Así, el Ayuntamiento solicita al Gobierno de Canarias que requiera a la empresa promotora nuevos análisis que contemplen escenarios de corrientes más intensas, temporales y otras situaciones adversas, así como una ampliación del área de estudio para comprobar si podrían producirse afecciones en zonas costeras más alejadas del punto previsto para la instalación.
El informe no afirma que vaya a producirse contaminación en la costa de Mogán, pero sí que, con los estudios actualmente incorporados al expediente, tampoco es posible descartarla.