El secretario general de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC), Luis Campos, afirmó que el acuerdo anunciado entre los gobiernos del Estado y Canarias sobre la cogestión de los aeropuertos constituye un avance en materia de coordinación, pero negó que pueda calificarse de histórico mientras no garantice a Canarias una capacidad real de decisión sobre su sistema aeroportuario.
Campos advirtió de que, a falta de conocer el alcance efectivo de lo acordado, el anuncio no asegura el cumplimiento de la capacidad de autogobierno que establece el Estatuto y que defiende NC-BC. El líder del nacionalismo progresista añadió que “no garantiza la participación real y efectiva” de la comunidad en los órganos donde se deciden la gestión, las inversiones, el funcionamiento y las tasas aeroportuarias, ni responde al despliegue real del autogobierno que establece el Estatuto de Autonomía.
Luis Campos señaló que la creación de un órgano bilateral para “manejar la información, escuchar la voz del Gobierno de Canarias y avanzar en coordinación siempre es un avance positivo”.
Sin embargo, “bajo ningún concepto, al menos con la información publicada hasta este momento, consideramos que esto nos sitúa ante un acuerdo histórico, ni siquiera ante el cumplimiento efectivo de lo que nuestro Estatuto de Autonomía establece y que nosotros reclamamos”, resaltó.
El secretario general de NC-BC se mostró preocupado por que el nuevo órgano bilateral se limite a mejorar los canales de información, escucha y coordinación entre ambas administraciones, “sin garantizar una capacidad efectiva de intervención de Canarias en las decisiones que afectan” a sus infraestructuras.
Desde Nueva Canarias, el “verdadero avance” en materia de cogestión aeroportuaria y de autogobierno se tiene que traducir en la “presencia y en la participación efectiva en los espacios donde adopten las decisiones”.
Luis Campos opinó que cualquier fórmula que no garantice esa participación “no es lo que defendemos” desde Nueva Canarias. “La organización política a la que represento entiende que la capacidad de autogobierno viene definida, de momento, por el Estatuto en vigor y eso no parece que se cumpla”, enfatizó.
El dirigente canarista reivindicó la bilateralidad en las relaciones entre el Estado y Canarias en todos los asuntos que afectan al Archipiélago, especialmente cuando se trata de infraestructuras esenciales para su conectividad, su economía y su cohesión territorial.
Señaló que los aeropuertos no pueden abordarse exclusivamente desde una perspectiva economicista, puesto que constituyen infraestructuras “absolutamente estratégicas” para un territorio fragmentado y alejado del continente, cuya conexión interna y exterior depende de manera decisiva del transporte aéreo.
Pero “tampoco podemos olvidarnos”, tal y como puntualizó, de que, en el Estado, hay unos 46 aeropuertos, pero solo una decena generan beneficios limpios suficientes para sostener al resto de la red. Canarias, remarcó Campos, aporta cuatro de esos aeródromos netamente rentables (Gran Canaria, Tenerife Sur, Lanzarote y Fuerteventura).
En opinión de Nueva Canarias, la relevancia económica y territorial de estas instalaciones refuerza la necesidad de que el Archipiélago disponga de capacidad para intervenir en las decisiones que condicionan su funcionamiento y desarrollo.