La vuelta al colegio marca también el inicio de una etapa de mayor presencia de infecciones respiratorias entre los niños. Los mocos, la tos y la fiebre forman parte de los cuadros más habituales durante los primeros meses de escolarización y se intensifican con la llegada del otoño y el invierno.
Así lo explicó en Radio Sol el doctor Daniel de la Rosa, jefe del Servicio de Urgencias Pediátricas de Hospitales Universitarios San Roque en Maspalomas, quien señaló que los primeros años de escolarización son especialmente complicados porque los menores comienzan a entrar en contacto con numerosos microorganismos.
El especialista explicó que un niño sano puede presentar entre 10 y 12 episodios de infecciones respiratorias al año, con síntomas que pueden prolongarse entre 10 y 14 días. Esta situación hace que, especialmente durante los meses de invierno, unos episodios puedan enlazarse con otros y generar en las familias la sensación de que los menores permanecen enfermos durante buena parte del curso.
De la Rosa considera normal que un niño vuelva del colegio con mocos o tos y subraya que no es necesario esperar a que desaparezcan completamente estos síntomas para reincorporarlo al centro educativo. A su juicio, el criterio fundamental debe ser que el menor presente buen estado general y no tenga fiebre.
La fiebre y el estado general
El pediatra también llamó a las familias a no alarmarse exclusivamente por la temperatura. Según explicó, en un niño sano la fiebre es un mecanismo de respuesta del organismo frente a una infección y, a la hora de valorar su gravedad, resulta más importante observar el estado general del menor que centrarse únicamente en la cifra del termómetro.
El tratamiento antitérmico, añadió, debe utilizarse fundamentalmente para mejorar el bienestar y el confort del niño.
No obstante, recomendó consultar con un profesional cuando aparezcan signos como una somnolencia mayor de la habitual, dificultad para respirar o manchas en la piel, especialmente cuando estos síntomas se acompañen de fiebre.
Atención especial a los menores de tres meses
El jefe de Urgencias Pediátricas de San Roque señaló que existen situaciones que requieren una especial vigilancia. En los menores de tres meses, una temperatura superior a 38 grados debe ser valorada de forma urgente por un pediatra. También requieren una atención especial los niños con enfermedades crónicas, inmunodeprimidos o con patologías de base.
Entre los signos de dificultad respiratoria, De la Rosa citó el llamado tiraje, cuando se marcan las costillas al respirar, así como el aleteo nasal o determinados movimientos de la cabeza en los lactantes para ayudarse a respirar.
También hizo referencia al falso crup o laringitis, que puede provocar una tos ronca y aparecer especialmente durante la noche. Ante una dificultad respiratoria, recomendó acudir a un servicio sanitario para que el menor sea valorado.
No automedicar a los niños
El especialista insistió además en la conveniencia de evitar la automedicación y de consultar a profesionales sanitarios cuando existan dudas sobre el estado del menor. En este sentido, recordó que la fiebre puede acompañar a infecciones de diferente naturaleza y que debe valorarse el conjunto de los síntomas.
La entrevista también abordó el uso de antibióticos. De la Rosa incidió en la importancia de utilizarlos de manera adecuada y evitar tomarlos cuando no están indicados, debido al problema que supone la resistencia a los antibióticos.
Sueño, alimentación e hidratación
La vuelta a las aulas supone también recuperar las rutinas alteradas durante las vacaciones. El pediatra destacó la importancia de recuperar progresivamente horarios regulares de sueño y alimentación para favorecer el descanso, el rendimiento y el desarrollo de los menores.
Asimismo, puso el foco en la hidratación, especialmente teniendo en cuenta las temperaturas que todavía se registran en Canarias durante los primeros meses del curso.
Sobre las revisiones médicas antes del inicio de las clases, explicó que un niño sano no necesita someterse a un chequeo extraordinario si sigue el programa habitual de seguimiento pediátrico, con sus correspondientes controles, vacunas y revisiones.
La entrevista abordó también la vacunación frente a la gripe y su importancia como herramienta para reducir la transmisión del virus, especialmente teniendo en cuenta que los niños mantienen un contacto estrecho con personas mayores, entre ellas sus abuelos.
El doctor Daniel de la Rosa recordó finalmente que Hospitales Universitarios San Roque dispone de un servicio de Urgencias Pediátricas 24 horas para atender a los menores y resolver las dudas de las familias.