La borrasca Therese sigue causando importantes incidencias en San Bartolomé de Tirajana, donde varias carreteras permanecen aún cortadas, se han registrado daños en infraestructuras viarias y algunos núcleos han quedado temporalmente aislados, según explicó el concejal de Seguridad, José Carlos Álamo.
A lo largo de la jornada, los servicios de emergencia han logrado reabrir algunas vías afectadas, aunque todavía persisten puntos críticos, especialmente en zonas de barrancos donde el caudal del agua continúa condicionando las actuaciones. Entre los enclaves más complicados se encuentran los accesos a Lomo Gordo y Lomo Perera, así como distintos puntos de medianías donde pequeños núcleos han sufrido problemas de comunicación.
Uno de los focos principales ha sido el barranco de Arguineguín, cuya crecida ha provocado el cierre prolongado de la carretera que conecta con el municipio de Mogán, dejando a varios vecinos incomunicados durante días. Aunque se han organizado convoyes controlados por Guardia Civil, bomberos y Protección Civil para permitir el tránsito puntual de residentes, las condiciones meteorológicas han obligado en ocasiones a suspender estos operativos.
La situación se agravó durante las madrugadas, cuando se registraron los episodios de lluvia más intensos. La última noche volvió a ser especialmente complicada, con una nueva célula tormentosa que incrementó el caudal de los barrancos, incluso por encima de días anteriores, dificultando los trabajos de recuperación.
Además, varias carreteras de la red insular han sufrido desperfectos de consideración. Es el caso de la GC-60, una de las vías más transitadas por su valor turístico, donde se han detectado desprendimientos y zonas inestables entre Ayacata y Fataga. También preocupa el estado de otras vías como la que conecta Cercados de Espino o la carretera de Hoya de la Plata, algunas de las cuales requerirán intervenciones de mayor envergadura para garantizar la seguridad.
Los servicios municipales, junto a los equipos de emergencia, continúan trabajando intensamente para restablecer la normalidad. Durante estos días se han atendido múltiples incidencias, desde inundaciones en aparcamientos hasta asistencias sanitarias urgentes en zonas de difícil acceso. En algunos casos, ha sido necesario el uso de vehículos especiales o incluso drones para hacer llegar medicamentos a personas aisladas.
El Ayuntamiento ha insistido en la necesidad de evitar desplazamientos innecesarios, especialmente hacia zonas de barrancos, presas o carreteras afectadas, donde la presencia de curiosos y ciclistas ha llegado a dificultar las labores de emergencia.
Aunque el caudal de algunos barrancos, como el de Maspalomas, comienza a descender, las autoridades advierten de que el aporte de agua se mantendrá durante varios días debido a la acumulación en las zonas altas, lo que obliga a mantener la precaución.
Desde el consistorio se destaca la colaboración vecinal y el trabajo coordinado de los distintos cuerpos de seguridad y emergencias, fundamentales para hacer frente a una situación que ha afectado a miles de residentes y que aún tardará en normalizarse por completo.