Gran Canaria participa desde este martes, 3 de noviembre, en la 47.ª edición de la World Travel Market (WTM) con una intensa agenda de trabajo que incluye 55 encuentros. El objetivo es consolidar su posicionamiento en el mercado británico, reforzar las relaciones con aerolíneas y turoperadores y defender una conectividad aérea estratégica para la competitividad del destino. En esta ocasión, la estrategia del destino insular en Londres se centra prioritariamente en preservar la confianza del cliente y garantizar las condiciones de competitividad que permitan mantener su vinculación con la isla ante la amenaza del incremento del precio de los carburantes y sus posibles consecuencias para los viajeros.
La isla acude a esta cita internacional con una evolución positiva de las llegadas desde Reino Unido, una amplia red de conexiones para la próxima temporada de invierno y una hoja de ruta centrada en avanzar hacia un modelo turístico que genere más valor para la economía insular. El mercado británico continúa siendo uno de los pilares de la actividad turística de Gran Canaria. En 2025, la isla recibió 1.072.132 visitantes procedentes del Reino Unido, un 1,46% más que en 2024. La evolución positiva se mantiene en 2026: entre enero y agosto llegaron 758.118 turistas británicos, lo que supone un crecimiento del 5,01% respecto al mismo periodo del año anterior, según los datos de FRONTUR.
Reino Unido representa aproximadamente el 25% de los visitantes internacionales, según destacó el consejero de Turismo de Gran Canaria, Carlos Álamo, quien subrayó especialmente la fidelidad de este mercado y su relación histórica con el destino. Una vinculación que adquirió especial relevancia desde que, en 2022, se situó como el principal mercado emisor, por encima de Alemania y los países nórdicos.
La conectividad aérea ocupa un lugar prioritario en la agenda de trabajo de Gran Canaria durante la feria. La programación británica para el invierno 2026-2027 contempla conexiones directas desde 18 aeropuertos del Reino Unido, agrupados en 14 ciudades o áreas de origen, a través de cinco grandes compañías aéreas: Jet2, easyJet, Ryanair, TUI Airways y British Airways.
La red incluye conexiones desde enclaves como Londres, Manchester, Birmingham, Edimburgo, Glasgow, Belfast, Liverpool, Bristol, Cardiff y Newcastle, entre otros puntos del territorio británico.
Esta diversificación constituye un elemento relevante para la estabilidad del destino, al ampliar las posibilidades de acceso desde diferentes regiones y reducir la dependencia de una única ciudad, aeropuerto o compañía aérea.
No obstante, la programación prevista para el invierno contempla 620.046 plazas aéreas desde el Reino Unido, un 3,94% menos que en la temporada anterior. Este ajuste se enmarca en un contexto de revisión de la capacidad operativa de las compañías aéreas y de cambios en las condiciones de competitividad del sector, especialmente como consecuencia del incremento del precio de los carburantes.
Álamo reconoció que los indicadores, pese al ajuste de las plazas, apuntan a una moderación del crecimiento turístico e insistió en que esta evolución no debe interpretarse como un motivo de alarma, sino como una llamada a anticiparse y mantener una estrategia activa.
“Pese a que los datos de llegadas y facturación siguen creciendo en torno al 5% respecto al año pasado, a nadie se le escapa que los indicadores apuntan a una moderación del crecimiento turístico después de varios años de incrementos. No es un mensaje de alarma; al contrario, estamos ante un escenario para el que debemos estar preparados con anticipación y trabajo. Por eso estamos hoy aquí”, explicó el consejero.
En este sentido, advirtió de la importancia de proteger la conectividad aérea ante el impacto que los costes asociados a las políticas europeas y a las exigencias regulatorias sobre la aviación pueden tener en la competitividad de las conexiones.
“Tenemos que seguir trabajando para defender aquello que necesitamos para nuestro futuro: la conectividad. Es un activo que debemos proteger frente al impacto que los costes asociados a las políticas europeas y a la regulación de la aviación puedan tener sobre nuestra competitividad”, afirmó el consejero.
La presencia en la WTM permite mantener reuniones con compañías aéreas, turoperadores y profesionales del sector para analizar la evolución de las rutas, fortalecer las relaciones comerciales y trabajar en la capacidad aérea que necesita Gran Canaria.
Cabe recordar que la estrategia turística de Gran Canaria no se centra exclusivamente en el volumen de llegadas, sino también en conocer el perfil del visitante y el impacto que su actividad genera en la economía insular.
Los datos de 2025 reflejan un mercado británico diverso. El 55% de los turistas fueron mujeres y el 45%, hombres. Por edades, el grupo de entre 31 y 45 años representó el 32,3%; los visitantes de 61 años o más, el 29,5%; el segmento de 46 a 60 años, el 21,2%; y los turistas de entre 16 y 30 años, el 17%.
El 60,87% viajó en pareja y el 19,49% lo hizo acompañado de hijos. Además, el descanso continúa siendo el principal motivo para elegir Gran Canaria, señalado por el 62,9% de los visitantes británicos. Disfrutar de la familia representó el 15,4% de las motivaciones; el ocio, el 11%, y explorar o conocer el destino, el 7,1%.
En términos económicos, el mercado británico generó en 2025 un gasto turístico de 1.333,7 millones de euros, un 6,7% más que el año anterior. El gasto medio por turista se situó en 1.495,40 euros, mientras que el gasto medio en alojamiento alcanzó los 704,80 euros, con un incremento del 7,2%.
“No queremos hablar únicamente de cuántos turistas nos visitan. También debemos conocer qué buscan, cuánto gastan y qué parte de ese gasto contribuye realmente a generar actividad en nuestras empresas. El objetivo es que el turismo se traduzca en empleo, oportunidades y prosperidad para la población de Gran Canaria”, subrayó Álamo, al frente de la delegación grancanaria.
El consejero señaló que, más allá del sol y playa, el nuevo visitante demanda experiencias que generen oportunidades en toda la isla. En este sentido, Gran Canaria quiere seguir ampliando su propuesta turística para responder a las nuevas demandas de los viajeros y favorecer una mayor distribución de la actividad económica entre los distintos municipios y sectores productivos.
La gastronomía, el patrimonio cultural, los espacios naturales, el bienestar, el comercio y las actividades al aire libre forman parte de una oferta que permite complementar la tradicional motivación de descanso del visitante británico con experiencias vinculadas a la identidad y diversidad de la isla.
El propósito es conseguir que el turista no limite su estancia al alojamiento y a las zonas turísticas tradicionales, sino que descubra también los municipios, los productos locales, los paisajes y las personas que dan forma a Gran Canaria.
“Gran Canaria viene a Londres con buenos resultados, pero también con ambición y responsabilidad. Tenemos un mercado británico fiel, una conectividad amplia y un equipo técnico que trabaja durante todo el año para defender los intereses de nuestra isla. El futuro turístico pasa por mantener esa conectividad, mejorar la experiencia del visitante y conseguir que la actividad genere cada vez más oportunidades para nuestra economía y nuestra gente”, concluyó Carlos Álamo.