El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, participó este lunes en una nueva edición del Foro Gastronómico, donde subrayó el papel determinante que juega la gastronomía en la diversificación del modelo turístico de la isla. Morales, que aseguró haber asistido a “las últimas diez ediciones” del encuentro, afirmó que este foro “abre un espacio esencial para el debate y la reflexión sobre un sector que evoluciona de manera constante”.
Gran Canaria: de un “secano gastronómico” a un territorio con estrellas Michelin
Morales recordó que, durante años, se repetía que “todas las estrellas estaban en Tenerife”, una percepción que —dijo— “ya no responde a la realidad”. El presidente insular destacó que Gran Canaria cuenta actualmente con seis estrellas Michelin y con la única estrella verde de Canarias, distinción otorgada por su apuesta por la sostenibilidad.
“La gastronomía grancanaria goza hoy de un reconocimiento extraordinario, sustentado en el producto local y en el kilómetro cero”, apuntó Morales, insistiendo en que este modelo beneficia tanto al territorio como a la economía rural.
El producto local como eje económico y paisajístico
Para el presidente del Cabildo, apostar por el producto de proximidad genera beneficios más allá de la cocina: “Supone proteger el paisaje, mantener el trabajo en el mundo rural, reducir la huella ecológica y garantizar empleo”. Morales destacó ejemplos de éxito, como la finca de Lopesan en Veneguera o los proyectos del chef Borja Marrero, que combinan producción agrícola con oferta gastronómica de alto nivel.
Además, defendió que la cocina tradicional y la de vanguardia “no solo son compatibles, sino necesarias”, recordando que productos emblemáticos como la papa arrugada o los quesos de Gran Canaria continúan siendo una referencia reconocida internacionalmente.
El turismo gastronómico, en crecimiento
Morales recalcó que el turista actual demanda “experiencias completas” y no se limita al sol y playa: “Cada vez hay más turismo activo, deportivo, cultural, arqueológico, astronómico y, por supuesto, gastronómico”. A pesar de las quejas de parte del sector hostelero sobre la permanencia del turista en los hoteles, el presidente aseguró que los datos demuestran “una movilidad creciente por todo el territorio insular”.
No obstante, insistió en la importancia de que los establecimientos turísticos utilicen producto local para extender los beneficios a toda la cadena económica: “Trasladar las ganancias del turismo a sectores más amplios de la sociedad es fundamental”.
Un sector en crecimiento pese a la incertidumbre global
Preguntado por las previsiones turísticas para 2026 y los avisos de desaceleración, Morales se mostró optimista: “Llevo diez años escuchando que viene el lobo. Y no lo he visto. Hemos superado guerras, crisis inflacionarias, una pandemia y seguimos con cifras extraordinarias”.
El presidente recordó que Gran Canaria continúa liderando el crecimiento turístico en Canarias, con incrementos superiores al 4 %, según los últimos datos.
Relevo generacional en el campo y apuesta por el kilómetro cero
Morales reconoció que el abandono del campo está más relacionado con la falta de relevo generacional que con la escasez de agua, aunque celebró que en los últimos años “jóvenes agricultores están recuperando tierras”. De hecho, Gran Canaria es la única isla que ha ganado superficie cultivada recientemente, especialmente en el sector vitivinícola.
El Cabildo, recordó, mantiene su apoyo a ferias de producto local, como la reciente de Agüimes, que permiten a los productores vender sin intermediarios y consolidar su actividad.
Pendientes del episodio de contaminación marina
Sobre el reciente vertido marino que afectó a varias playas de la isla, Morales confirmó que el Cabildo acudirá este martes a la reunión del PLATECA, convocada por el Gobierno de Canarias. Criticó la falta de seguimiento inicial de la mancha y lamentó el daño causado a una “empresa puntera”.
“Lo importante es saber qué pasó, por qué no se actuó antes y exigir responsabilidades para que no vuelva a ocurrir”, afirmó.