El Cabildo de Gran Canaria ha declarado la situación de alerta por vientos, lluvias, fenómenos costeros, tormentas y riesgo de inundaciones a partir de las 12.00 horas de este sábado, 7 de noviembre, ante la llegada de la borrasca atlántica de alto impacto ‘Bruna’, que amenaza con provocar un importante episodio de inestabilidad meteorológica en el archipiélago durante el fin de semana.
La institución insular ha hecho un llamamiento a la población para que extreme las precauciones, evite los desplazamientos innecesarios y se abstenga de transitar por montes, terrenos forestales, pistas y senderos. Entre las medidas preventivas adoptadas también figura la suspensión de la actividad cinegética.
La decisión ha sido adoptada por la Dirección del Plan Insular de Protección Civil de Gran Canaria (PEIN), atendiendo a las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y a la activación de los planes autonómicos de emergencia por fenómenos meteorológicos adversos e inundaciones.
Las previsiones apuntan al domingo 8 de noviembre como la jornada de mayor intensidad del temporal en Gran Canaria, aunque las autoridades no descartan que las primeras precipitaciones importantes puedan adelantarse a la noche del sábado.
La borrasca comenzará previsiblemente afectando a La Palma durante la noche del sábado y se desplazará progresivamente hacia el este a lo largo del domingo, extendiendo sus efectos al conjunto del archipiélago. En Gran Canaria se esperan lluvias que podrían ser muy fuertes y persistentes, acompañadas de tormentas y rachas intensas de viento, especialmente en las zonas altas y las cumbres de la isla.
A esta situación se sumará un notable empeoramiento del estado del mar, con previsiones de mar gruesa y mar de fondo de entre tres y cuatro metros. El elevado coeficiente de mareas incrementará el riesgo de inundaciones costeras, especialmente en los litorales abiertos al norte y oeste, donde el oleaje podría alcanzar paseos marítimos, zonas de baño y carreteras próximas a la costa.
Los momentos de mayor riesgo podrían coincidir con las dos o tres horas anteriores y posteriores a las pleamares, por lo que se recomienda evitar cualquier actividad en las zonas expuestas al fuerte oleaje.
Coordinación con los ayuntamientos y refuerzo de las emergencias
Ante este escenario, el Cabildo de Gran Canaria convocó el viernes una reunión de coordinación con los ayuntamientos de la isla para establecer las medidas preventivas necesarias y preparar los dispositivos de respuesta ante posibles incidencias.
Durante el encuentro se insistió en la importancia de revisar y limpiar barrancos, cauces, desembocaduras, canalizaciones y redes de drenaje, así como activar los correspondientes planes municipales de emergencia y reforzar los recursos disponibles.
El Consejo Insular de Aguas ha puesto a disposición de los municipios un mapa de puntos especialmente sensibles, con información sobre los enclaves que presentan mayores riesgos ante episodios de precipitaciones intensas.
Por su parte, los equipos de conservación del Servicio de Carreteras del Cabildo permanecen preparados para intervenir ante posibles desprendimientos, acumulaciones de agua y problemas de circulación, especialmente en las carreteras de las zonas de cumbre.
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha apelado a la responsabilidad y prudencia de la ciudadanía y ha destacado la importancia de mantener una estrecha coordinación entre las administraciones para prevenir y reducir las consecuencias del temporal.
El Cabildo insiste en la necesidad de seguir las indicaciones de los servicios de emergencia y mantenerse informado a través de los canales oficiales, especialmente durante la jornada del domingo, cuando se prevé que la borrasca ‘Bruna’ pueda registrar sus efectos más intensos sobre Gran Canaria.