El presidente de la Federación del Taxi de Canarias (FEDETAX), Juan Artiles, ha advertido de que la principal preocupación del sector no se limita a las 200 autorizaciones de vehículos de transporte con conductor (VTC) cuya tramitación se ha visto desbloqueada tras una sentencia del Tribunal Supremo, sino al precedente que puede sentar para futuras solicitudes. Durante una entrevista en Radio Sol 94.8, Artiles aseguró que la resolución no significa que las licencias deban concederse de forma automática y defendió que su tramitación debe ajustarse a la legislación vigente.
El representante de los taxistas explicó que la sentencia deja sin aplicación la restricción que establecía una proporción de una licencia VTC por cada 30 taxis, pero insistió en que eso no elimina las demás condiciones que regulan la prestación de estos servicios en Canarias. «El hecho de que se dé esta sentencia no significa que automáticamente esa licencia se vaya a llevar», señaló, al tiempo que reiteró que la federación acata la resolución judicial, aunque mantiene sus discrepancias sobre el criterio aplicado por el Supremo.
Artiles considera que Canarias presenta unas condiciones territoriales y económicas particulares que deberían tenerse en cuenta en la regulación del transporte. En este sentido, defendió que el carácter ultraperiférico del archipiélago y las dificultades de las pequeñas empresas justifican estudiar un tratamiento específico, aunque reconoció que el criterio judicial ha sido contrario a la interpretación que defendía el sector.
FEDETAX cifra en 4.600 las solicitudes en Gran Canaria
Una de las principales inquietudes de la federación es el volumen de solicitudes que, según explicó su presidente, se han planteado en el conjunto de Canarias. Artiles afirmó que en Gran Canaria se han solicitado aproximadamente 4.600 autorizaciones VTC, una cifra que, a su juicio, obliga a analizar las consecuencias que podría tener su implantación sobre la movilidad, el tráfico, el medioambiente y la viabilidad del transporte público.
El presidente de FEDETAX subrayó que el problema va más allá de las 200 autorizaciones que han protagonizado el procedimiento judicial. «El problema es que estas 200 le abren la puerta a las demás», afirmó durante la entrevista, en la que insistió en que la entrada de nuevos operadores debe estar condicionada por la capacidad real de la isla para asumirlos.
Según explicó, la normativa contempla que el Cabildo de Gran Canaria estudie cuántas autorizaciones pueden tener cabida en la isla atendiendo a criterios medioambientales, de tráfico y de transporte. A partir de ese análisis, deberán determinarse las condiciones aplicables. Por ello, Artiles considera que no puede darse por hecho que todas las solicitudes vayan a convertirse en permisos efectivos.
Las VTC también deben cumplir la ley
El representante de los taxistas defendió que las VTC deben respetar las condiciones establecidas para el ejercicio de su actividad. Entre ellas, destacó la obligación de prestar servicios previamente contratados y la necesidad de establecer mecanismos de registro y control que permitan comprobar que los vehículos operan conforme a la normativa.
Artiles aclaró que las condiciones de trabajo de las VTC no son idénticas a las del taxi, por lo que considera incorrecto plantear que ambos servicios deban estar sujetos exactamente a las mismas restricciones. Sin embargo, reclamó que se aplique la legislación correspondiente y que las administraciones dispongan de medios suficientes para vigilar su cumplimiento.
En este punto, señaló que las competencias de control recaen sobre las administraciones públicas, mientras que las organizaciones del sector pueden denunciar posibles irregularidades. A su juicio, la falta de inspección efectiva podría generar conflictos tanto para los profesionales del transporte como para los usuarios.
También reclamó al Gobierno de Canarias que avance hacia unas reglas comunes para la prestación de estos servicios en todas las islas, con el objetivo de evitar diferencias de criterio entre administraciones y garantizar una aplicación homogénea de la normativa.
Diferencias en las tarifas y protección del usuario
Durante la conversación en Radio Sol, Artiles también cuestionó las diferencias entre el sistema tarifario del taxi y el funcionamiento de las plataformas de contratación vinculadas a las VTC. Mientras que el taxi trabaja con tarifas reguladas y mecanismos de medición del precio, el presidente de FEDETAX advirtió de que las plataformas pueden utilizar algoritmos que modifican los importes en función de factores como la demanda, el tráfico o la hora del servicio.
A su juicio, esta situación puede dificultar que el usuario comprenda cómo se calcula el precio final y a quién debe dirigirse si surge un problema. Por ello, defendió que las administraciones establezcan controles claros y mecanismos eficaces para tramitar reclamaciones.
Artiles puntualizó que Uber y Cabify son plataformas de contratación y no necesariamente las empresas que solicitan directamente las autorizaciones de transporte. Según explicó, son otras sociedades las que tramitan los permisos para prestar posteriormente servicios a través de esas plataformas, una diferencia que considera importante para determinar las responsabilidades de cada operador.
El sector reclama una actualización de las tarifas
La entrevista concluyó con la reivindicación de una actualización de las tarifas del taxi, una cuestión que, según Artiles, la federación viene planteando desde hace meses al Gobierno de Canarias sin que se haya materializado una respuesta definitiva.
El presidente de FEDETAX indicó que la organización también mantiene su preocupación por los cambios previstos en el reglamento del taxi y anunció la convocatoria de una asamblea para abordar estas cuestiones.
La federación insiste en que el futuro del transporte en Canarias debe abordarse con una planificación que tenga en cuenta las necesidades de movilidad, la capacidad de las islas y las condiciones en las que trabajan los distintos operadores. Para Artiles, el objetivo debe ser garantizar un servicio regulado y controlado, tanto para los profesionales como para los usuarios.