La segunda teniente de alcalde y responsable del área de Educación en San Bartolomé de Tirajana, Elena Álamo Vega, ha salido al paso de la polémica generada por el cierre temporal de la escuela infantil de El Tablero, calificando las críticas de “intoxicación” y “pataleta política”, y defendiendo que las obras en marcha suponen una transformación histórica de las guarderías municipales.
Álamo explicó que el cierre es consecuencia directa de un ambicioso proyecto de reforma financiado con fondos europeos Next Generation, que aportan cerca de 400.000 euros, a los que se suman alrededor de 200.000 euros de inversión municipal. “Cuando se gobierna hay que tomar decisiones. No son fáciles, pero son necesarias”, afirmó.
Las actuaciones permitirán que las actuales guarderías municipales pasen a tener la categoría oficial de escuelas infantiles, lo que implica importantes mejoras normativas y educativas. Entre ellas, la adaptación integral de las instalaciones, la creación de baños en cada aula según exige la nueva normativa, suelos antideslizantes, renovación de infraestructuras internas y la posibilidad de escolarizar a bebés desde los cero años. Además, las familias podrán beneficiarse de deducciones fiscales y optar a subvenciones vinculadas al sistema educativo.
La concejala rechazó que exista “caos” en el servicio y aseguró que los traslados temporales de menores entre centros —primero de San Fernando a El Tablero y ahora a la inversa— han sido planificados y coordinados con el equipo educativo. Actualmente, entre 45 y 50 menores por centro se han visto afectados por estos ajustes organizativos. “Las familias han mostrado comprensión. Saben que es para mejorar”, subrayó.
Álamo recordó además que en la legislatura anterior se cerró la escuela infantil de Castillo del Romeral, mientras que el actual grupo de gobierno la reabrió como una de sus primeras decisiones. “Aquí no abrimos ni cerramos guarderías por rentabilidad económica. Cumplen una función social esencial”, recalcó.
La responsable municipal reconoció que se ha producido un cierre puntual de un día por causas organizativas, pero insistió en que los menores están “perfectamente atendidos” y que el impacto ha sido mínimo. Las obras en El Tablero concluirán previsiblemente a finales de febrero, con la normalización total del servicio en marzo.
“Lo fácil habría sido renunciar a la subvención. Lo responsable es aprovechar más de 600.000 euros para modernizar las escuelas infantiles del municipio”, sentenció Álamo, defendiendo que la prioridad es garantizar mejores infraestructuras y más oportunidades para las familias.