El Partido Socialista de Santa Lucía ha celebrado una Asamblea extraordinaria en la tarde de ayer para analizar el escenario político actual tras los acontecimientos vividos desde enero hasta el pleno del mes de abril. La militancia ha cerrado filas en torno a su Grupo Municipal, validando su autonomía para tomar decisiones que devuelvan la coherencia y la eficacia al gobierno local.
Ni "cabezas de turco" ni sostenedores de la parálisis
La Asamblea ha sido tajante: el Partido Socialista no permitirá que se utilice a sus representantes como "cabezas de turco" ante situaciones de inestabilidad de las que no son responsables. Del mismo modo, el partido ha dejado claro que su presencia en el gobierno es para gestionar, no para figurar.
"El PSOE no está aquí para sostener un gobierno de no gestión. Tenemos una trayectoria contrastada de eficacia en este municipio y no vamos a tolerar que se nos asocie con la parálisis política ni tampoco a confrontaciones personalísimas ni partidistas", subrayaron fuentes de la dirección local durante el encuentro.
Mandato de gobernabilidad y rigor
El respaldo de la Asamblea otorga al Grupo Municipal el mandato firme de restablecer la lógica política dentro del grupo de gobierno bajo dos premisas innegociables:
Capacidad de Gestión: El PSOE reivindica su ADN gestor. El partido exige que la acción de gobierno se centre en los resultados para la ciudadanía, alejándose de ruidos externos.
Dignidad Política: No se aceptará que el Grupo Socialista sea el sostén de políticas o actitudes que no respeten la lealtad institucional o el programa de progreso acordado.
Unidad y confianza plena
La resolución de la Asamblea traslada un apoyo total a sus concejales y concejalas, delegando en ellos la potestad de tomar las decisiones necesarias para garantizar que Santa Lucía tenga el gobierno serio y responsable que merece. Con este movimiento, el PSOE refuerza su papel como garante de la estabilidad, pero advierte que esa estabilidad pasa, obligatoriamente, por el respeto a su labor y por una gestión pública eficiente.