El concejal de Servicios Sociales y del Mayor de San Bartolomé de Tirajana, Dimas de la Cruz Sarmiento, ha defendido el giro estratégico aplicado en su área durante la actual legislatura, asegurando que el municipio ha pasado de un modelo asistencial a un enfoque de intervención integral que ya arroja resultados tangibles. Entre ellos, destacó que en el último año se ha logrado sacar de la calle a 11 personas, un dato que, a su juicio, evidencia la eficacia del nuevo sistema.
Durante una entrevista concedida a Radio Sol 94.8, el edil explicó que la gestión en Servicios Sociales ha estado marcada por una fase inicial de adaptación, especialmente al tratarse de un área especialmente sensible y desconocida para el actual grupo de gobierno. “Los primeros meses sirven para definir la hoja de ruta, entender las necesidades reales y ajustar los objetivos”, señaló, subrayando que la planificación desde el inicio ha sido clave para evitar la improvisación en la recta final del mandato.
Uno de los principales cambios ha sido la reestructuración del modelo de atención, que ha dejado atrás el enfoque meramente asistencial para centrarse en procesos de seguimiento, tratamiento y reinserción. En este contexto, De la Cruz detalló que actualmente el Ayuntamiento realiza seguimiento a 41 personas en situación de alta vulnerabilidad social, de las cuales 22 han sido derivadas a recursos especializados para su tratamiento.
El concejal incidió en la complejidad de estos casos, muchos de ellos vinculados a patologías duales, que combinan adicciones con trastornos de salud mental. “No pueden acceder a cualquier recurso, requieren centros específicos y un proceso previo de desintoxicación y estabilización psiquiátrica”, explicó. Además, señaló que una parte importante de estas personas rechaza inicialmente la ayuda institucional, especialmente en el caso de ciudadanos extranjeros, lo que dificulta los procesos de intervención.
En este sentido, la colaboración con entidades sociales ha sido determinante. De la Cruz puso en valor el trabajo de la obra social que opera en el municipio desde hace casi dos años, y que actúa directamente sobre el terreno con equipos formados por psicólogos y trabajadores sociales. Este dispositivo realiza labores de captación, seguimiento y acompañamiento, facilitando el acceso de los usuarios a programas de rehabilitación.
El itinerario de intervención contempla varias fases, que van desde la aceptación del tratamiento hasta la inserción sociolaboral. En esta última etapa, el concejal destacó el papel de los talleres formativos en oficios como carpintería o tapicería, que no solo favorecen la recuperación de habilidades laborales, sino que también contribuyen a cubrir demandas reales del mercado. “Son talleres eficientes, con aplicación práctica, que incluso prestan servicios a hospitales y centros públicos”, apuntó.
Asimismo, se refirió a iniciativas orientadas a jóvenes en situación de desorientación, como programas de preparación para el acceso a las Fuerzas Armadas, que cuentan con altos índices de éxito y suponen una vía de integración social y profesional.
Pese a los avances, el responsable municipal lanzó una advertencia clara sobre la realidad social del municipio. “El principal problema no es el sinhogarismo, son los menores”, afirmó, denunciando que se trata de una problemática grave que está pasando desapercibida tanto para la ciudadanía como para los medios de comunicación. Aunque reconoció la dificultad de visibilizar estos casos por la necesidad de proteger la identidad de los menores, insistió en la urgencia de abordarlos con mayor contundencia.
Por otro lado, el Ayuntamiento trabaja en la creación de un nuevo recurso asistencial en la zona de Lomo Tarajea. Según explicó, ya se mantienen conversaciones con el Cabildo de Gran Canaria para la posible habilitación de unas instalaciones que permitan reforzar la red de atención social en el municipio.
Finalmente, De la Cruz defendió las decisiones adoptadas desde su área, incluidas aquellas que generaron críticas en el inicio del mandato, como la reordenación de determinados servicios. En este sentido, sostuvo que los resultados actuales avalan el cambio de modelo y reiteró el compromiso del Ayuntamiento con una política social más eficaz, orientada no solo a la atención inmediata, sino a la recuperación e integración de las personas en situación de vulnerabilidad.