El empresario del sur de Gran Canaria Carlos García, director gerente de Dogar Cocinas, ha promovido una jornada especial de donación de sangre que se celebrará este viernes frente al Centro Comercial Bellavista, en Maspalomas, en colaboración con el Instituto Canario de Hemodonación y Hemoterapia. La iniciativa, enmarcada en el 30 aniversario de su empresa, trasciende el ámbito comercial para convertirse en un llamamiento directo a la participación ciudadana.
García, con tres décadas de trayectoria empresarial en el municipio, defiende una visión activa del papel del ciudadano en la sociedad. “No sustituimos a nadie, acompañamos. Somos ciudadanos y podemos mejorar nuestro entorno con pequeños gestos”, sostiene. Bajo esa filosofía, ha impulsado la instalación de una unidad móvil de extracción durante toda la jornada del viernes, con el objetivo no solo de aumentar las reservas de sangre, sino de generar una dinámica de compromiso colectivo que tenga continuidad en el tiempo.
La acción surge en un contexto de necesidad creciente de donaciones en Canarias, donde periódicamente se registran déficits en los bancos de sangre que obligan incluso a posponer intervenciones quirúrgicas. “Una sola donación puede salvar hasta tres vidas. No se puede fabricar sangre; depende exclusivamente de la solidaridad de las personas”, recuerda García.
Lejos de plantearlo como un evento puntual, el empresario aspira a consolidar un referente de respuesta ciudadana en el sur de la isla. La intención es que cada visita del Instituto Canario a Maspalomas cuente con una participación significativa y sostenida. “Se trata de provocar. Si conseguimos que una persona más entienda que puede aportar algo a su comunidad, habrá valido la pena”, explica.
La iniciativa ha encontrado respaldo en el entorno comercial de la zona. Varios establecimientos cercanos colaborarán con pequeños gestos simbólicos para agradecer a los donantes su participación, reforzando así la dimensión comunitaria del acto.
Comprometido históricamente con causas sociales, García ha participado en distintas iniciativas ciudadanas a lo largo de los años, desde proyectos culturales hasta acciones solidarias en centros educativos. Para él, la clave está en recuperar la implicación vecinal: “No podemos limitarnos a criticar. Tenemos que proponer, acompañar y actuar”.
La unidad móvil estará operativa durante toda la mañana y la tarde del viernes, con una breve pausa al mediodía. Desde la organización se insiste en que el proceso es seguro, supervisado por personal sanitario cualificado y apenas requiere 15 o 20 minutos.
Más allá de la cifra final de bolsas recogidas, el promotor subraya el objetivo de fondo: reactivar la conciencia ciudadana y demostrar que la suma de pequeñas acciones puede generar un impacto real. “No es heroísmo. Es ejercer de ciudadano”, concluye