El Gobierno de Canarias ha advertido a la Comisión Europea de los riesgos que supondría reducir las compensaciones destinadas a las regiones ultraperiféricas y ha reclamado una financiación específica y actualizada para garantizar la continuidad de las ayudas al sector primario. El Ejecutivo autonómico considera que mantener la capacidad de producción agrícola y ganadera de las islas es fundamental para reducir la dependencia exterior y afrontar posibles crisis de abastecimiento.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero, trasladó esta preocupación este miércoles, 14 de octubre, durante una reunión en Bruselas con la directora general de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea, Elisabeth Werner. En el encuentro presentó un estudio sobre los riesgos estratégicos que afronta el sector agrario canario y sus consecuencias para la seguridad alimentaria.
Quintero defendió la necesidad de actualizar la financiación del Programa de Opciones Específicas por la Lejanía y la Insularidad (POSEI), cuyo presupuesto permanece prácticamente invariable desde hace años, pese al incremento de los costes de producción. El consejero también reclamó que este instrumento mantenga una financiación propia y su vinculación directa con la Comisión Europea, sin quedar supeditado al reparto de fondos de los planes nacionales.
El Gobierno canario plantea que el próximo Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea para el periodo 2028-2034 garantice la continuidad del POSEI, con una dotación adaptada a las necesidades actuales del sector y a los sobrecostes derivados de la insularidad y la lejanía del continente.
Más costes y dependencia de las importaciones
El informe presentado en Bruselas alerta de la pérdida de superficie cultivada y explotaciones agrarias, las dificultades para garantizar el relevo generacional y el aumento de los costes de producción, especialmente en energía, agua, fertilizantes y piensos.
Según el análisis, estos gastos han aumentado en Canarias en mayor medida que en el conjunto de España, reduciendo la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas. A esta situación se suma la elevada dependencia de las importaciones agroalimentarias y el bajo nivel de autoabastecimiento de determinados productos.
El Ejecutivo autonómico advierte de que estas limitaciones adquieren especial relevancia en un territorio fragmentado, con recursos de suelo y agua limitados y una demanda alimentaria condicionada tanto por la población residente como por la actividad turística.
En este contexto, Quintero subrayó que las ayudas europeas no representan únicamente un respaldo económico para agricultores y ganaderos, sino que también contribuyen a mantener la producción local, el empleo rural y la capacidad de respuesta ante posibles interrupciones del transporte y las cadenas de suministro.
Recuperación agraria de La Palma
Durante la reunión, ambas partes abordaron también la reconstrucción de las explotaciones agrícolas afectadas por la erupción volcánica de La Palma. El Gobierno de Canarias presentó nuevas propuestas normativas destinadas a facilitar la recuperación de las superficies productivas sepultadas por la lava y promover la máxima restitución posible de la actividad agraria.
Según el Ejecutivo regional, las propuestas fueron bien recibidas por los representantes de la Comisión Europea.
Canarias también defendió que las particularidades de las regiones ultraperiféricas se tengan en cuenta en los futuros mecanismos europeos de preparación y respuesta ante crisis alimentarias, dada su dependencia del transporte marítimo y de los suministros procedentes del exterior.
El Gobierno autonómico considera que el reconocimiento de las singularidades de estos territorios, recogido en el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, debe traducirse en medidas específicas que permitan sostener la producción agraria y reforzar la seguridad alimentaria del Archipiélago.