La plaza de Las Marañuelas, en Arguineguín, acogió en la tarde del 15 de julio, víspera del Día de Nuestra Señora del Carmen, el preestreno del cortometraje “El beso de las vírgenes”, dirigido por Joel Cazorla y Chémi Pérez, de CABO SUR FILMS, en coproducción con La Magua Films y con la colaboración del Ayuntamiento de Mogán, el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Gran Canaria.
El acto reunió a los directores, parte del equipo técnico y artístico y a las actrices protagonistas Sofía Torres y Ariadne Barreiro, que compartieron con el público –entre el que se encontraban la alcaldesa, Onalia Bueno, y miembros de la Corporación municipal— una velada marcada por la emoción, la cercanía y el vínculo especial que el proyecto mantiene con el municipio.
El cortometraje fue rodado del 16 al 20 de julio del pasado año en las localidades de Arguineguín y Playa de Mogán, coincidiendo con algunos de los momentos más emblemáticos de las Fiestas del Carmen, como la procesión terrestre, la Bajada de La Rama y la procesión marítima. Estos actos, profundamente arraigados en la identidad del municipio, se convierten en escenario vivo del relato, aportando autenticidad y un fuerte componente emocional a la historia.
El proyecto destaca también por el proceso de selección de su elenco. Más de 130 personas participaron en el casting, del que surgieron las protagonistas y varios de los papeles principales, muchos de ellos jóvenes moganeros.
“El beso de las vírgenes” parte del robo de las joyas de la pequeña imagen de la Virgen del Carmen en el Muelle de Arguineguín, ocurrido en 2021, para construir un relato que, más allá de la tradición, explora el amor en todas sus formas, los desencuentros y la búsqueda íntima de la propia identidad. Una historia que se acerca con sensibilidad a la diversidad afectiva y emocional, sin perder su relación con las fiestas que definen a Arguineguín y Playa de Mogán.
Antes de la proyección, los directores destacaron la emoción de presentar la obra en el lugar donde nació. “Es el culmen, el día más destacado, porque compartimos con el pueblo lo que hemos venido trabajando durante cinco años y, en el municipio, desde el año pasado”, señaló Joel Cazorla, natural de la localidad.
“Espero que la gente se sienta identificada con lo que muestra la historia y con lo que le ocurre a Indira y Gara –las protagonistas–. Son dos personas que están en esa edad en la que van a entrar a la universidad o terminar el Bachillerato. Creo que a la gente de mi generación y de otras generaciones nos toca esa necesidad de huir para encontrarnos. Y eso suele pasar en las fiestas que marcan el inicio o el final del verano, que casi siempre acaban siendo también el comienzo de una nueva etapa”, apuntó.
Por su parte, el también director Chémi Pérez señaló que hacer cine “siempre lleva muchísimo tiempo y recursos” y que, este último año, tras el rodaje, han estado centrados en el montaje, “que ha requerido apretar muchas tuercas para conseguir una historia más cercana a lo que buscábamos, ese híbrido entre la ficción y el documental”, afirmó.
El proyecto se encuentra en la recta final de su proceso de posproducción, ultimando los detalles necesarios antes de iniciar su recorrido por festivales en los próximos meses.