El concejal del Ayuntamiento de Agüimes y veterano dirigente empresarial Antonio Vélez Pérez realizó un amplio análisis sobre la situación económica, social y territorial de Canarias durante una entrevista en Radio Sol, en la que puso el foco en el grave deterioro del sector de la restauración, la debilidad del movimiento empresarial, el déficit de seguridad en el sureste de Gran Canaria y la necesidad de reordenar los servicios públicos del municipio conforme a la realidad poblacional actual.
Aunque oficialmente jubilado, Vélez continúa vinculado a varias asociaciones empresariales y afirmó sentirse “más activo que nunca”. En este contexto, lamentó la pérdida de liderazgo en las organizaciones empresariales, una situación que —a su juicio— perjudica especialmente a las pequeñas y medianas empresas. “Hoy muchos empresarios no pueden dedicar tiempo a las asociaciones porque su negocio los absorbe por completo, y eso le hace un favor a la política”, señaló, al considerar que la ausencia de una voz crítica organizada debilita la defensa del sector productivo.
Colapso de la restauración y presión sobre el autónomo
Antonio Vélez, describió un escenario “asfixiante” para la restauración en Canarias. Antes de la pandemia, explicó, el Archipiélago contaba con cerca de 22.000 bares, cafeterías y restaurantes, una cifra que actualmente se ha reducido hasta alrededor de 14.000 establecimientos, lo que supone la desaparición de unos 7.000 negocios. A esta pérdida se suman los cambios en los hábitos de consumo y la reducción de horarios de apertura, una adaptación forzada por la falta de rentabilidad y de personal cualificado.
El concejal criticó que el sector esté “mal mirado”, al tiempo que sufre altas cargas fiscales y sociales, alquileres desorbitados y una creciente presión normativa. “El empresario de la restauración tiene que ser camarero, gestor, administrativo y experto legal al mismo tiempo”, denunció, aludiendo a la complejidad de cumplir con la normativa de prevención de riesgos laborales, higiene alimentaria y protección de datos.
Asimismo, reclamó un cambio en el modelo de inspección administrativa, apostando por una fase inicial de acompañamiento y formación preventiva para los nuevos negocios. “La mayoría de los autónomos no llega a cuatro años de vida. El que fracasa no solo se arruina él, arrastra a su familia y a quienes avalaron el proyecto”, advirtió, criticando que la ley exija demostrar un año completo de pérdidas para poder cerrar una actividad y acceder a ayudas.
Críticas al modelo alojativo y defensa del libre mercado
En relación con el sector turístico, Vélez respaldó las posiciones del exdirigente empresarial Fernando Estany, recientemente dimitido, y cuestionó el actual modelo de unidad de explotación en los complejos alojativos. A su entender, se trata de un sistema “propio del siglo pasado” que genera situaciones de monopolio y perjudica a pequeños propietarios.
“Hay apartamentos que se pagan a 250 o 300 euros al propietario, mientras se comercializan por 800 o 1.000 euros”, explicó, defendiendo la liberalización del mercado bajo criterios regulados y transparentes. “Si hubiese un reparto más justo, nadie tendría inconveniente en delegar la explotación”, añadió.
Déficit de seguridad en el sureste
En el ámbito local, Vélez alertó del grave déficit de efectivos de la Guardia Civil en Agüimes e Ingenio, municipios que comparten cuartel y que han experimentado un importante crecimiento poblacional e industrial en las últimas décadas. Recordó que las instalaciones actuales tienen más de 60 años y que el número de agentes es similar al de hace 30 o 40 años, pese a que la población conjunta ronda hoy los 75.000 habitantes.
El edil defendió la creación de una unidad institucional para exigir al Gobierno central el refuerzo de la seguridad, subrayando que la falta de efectivos limita la prevención del delito y genera una creciente sensación de inseguridad entre los vecinos. “Hay zonas donde la gente tiene miedo a salir de noche o a ir sola al cajero”, afirmó, añadiendo que muchos delitos no se denuncian por la percepción de impunidad.
Reordenación de servicios y papel del Cruce de Arinaga
Antonio Vélez defendió el Cruce de Arinaga como el verdadero centro neurálgico del municipio, tanto por población como por accesibilidad, y explicó que Coalición Canaria ha elaborado un plan municipal basado en datos técnicos y demográficos, presentado ya al Gobierno de Canarias. Según el estudio, el Cruce de Arinaga concentra más de 10.900 habitantes, superando ampliamente a otros núcleos del municipio.
En materia sanitaria, reclamó la apertura del centro de salud del Cruce de Arinaga en horario de mañana y tarde, una medida que aseguró cuenta con el visto bueno casi definitivo de la Consejería de Sanidad. “No se trata de quitar servicios a Agüimes casco ni a otros barrios, sino de acercarlos a donde vive la mayoría de la población y donde mejor se accede”, explicó.
Vivienda y crítica al modelo actual
En cuanto a vivienda, el concejal fue especialmente crítico con los modelos actuales de promoción de alquiler impulsados por las administraciones. Denunció que Agüimes lleva más de 20 años sin ceder suelo para vivienda social y advirtió de que los sistemas actuales no ofrecen seguridad jurídica a los promotores privados, al asumir estos el riesgo de impagos y la falta de retorno de la inversión.
Nueva organización empresarial
Finalmente, Vélez avanzó que un grupo de empresarios históricos trabaja en la creación de una nueva asociación regional, denominada Argo, destinada a reagrupar a sectores clave como la restauración, los servicios y el juego en Canarias. El objetivo, dijo, es recuperar una voz empresarial fuerte, independiente y crítica.
“Si hace falta, nos pondremos al frente los jubilados, que ya no tenemos miedo”, concluyó.