El equipo del barrio de Las Rosas se proclamó subcampeón de la Liga Benjamín de Gran Canaria y participó en la Copa de Campeones de la isla.
La temporada del Club de Fútbol Jovero, en el barrio de Las Rosas, no ha podido acabar mejor: segundos en la Liga Benjamín de Gran Canaria y participación en la Liga de Campeones de la isla. Para felicitar a este grupo de niños de edades comprendidas entre los 8 y 9 años, el alcalde de Agüimes, Óscar Hernández, y el concejal de Deportes, Alberto Santana, se pasaron este martes por uno de sus entrenamientos y les trasladaron personalmente su enhorabuena por los excelentes resultados obtenidos.
La visita sirvió para reconocer el esfuerzo realizado por jugadores, cuerpo técnico y familias tras una campaña en la que el conjunto logró proclamarse subcampeón de la Liga Benjamín de Gran Canaria, uno de los mayores éxitos deportivos cosechados por el club en los últimos años. Además, el equipo tuvo la oportunidad de representar al municipio en la Copa de Campeones de Gran Canaria, competición en la que se enfrentó a algunos de los mejores conjuntos de la categoría.
Durante el encuentro, los representantes municipales pudieron compartir unos momentos con los jóvenes futbolistas, conocer de primera mano su experiencia durante la temporada y animarlos de cara a los próximos retos deportivos. El equipo ya se encuentra preparando su participación en la próxima Maspalomas Cup, que tendrá lugar entre los días 23 y 27 de junio, un torneo estival que reunirá a numerosos clubes de la isla y que supondrá una nueva oportunidad para seguir creciendo deportiva y personalmente.
El conjunto está integrado por trece jugadores, en su mayoría procedentes del municipio de Agüimes, aunque también cuenta con jóvenes futbolistas de municipios vecinos como Santa Lucía de Tirajana e Ingenio. Más allá de los resultados obtenidos, desde el club se puso en valor una filosofía de trabajo basada en el compañerismo, el esfuerzo colectivo y el disfrute del deporte. La formación deportiva se entiende como una herramienta educativa que ayuda a los niños a desarrollar valores fundamentales para su futuro, como la solidaridad, el compromiso con el grupo y la capacidad de sacrificio.