El concejal de Limpieza y Playas de San Bartolomé de Tirajana, Ruymán Cardoso López, ha hecho un llamamiento a la responsabilidad ciudadana ante los problemas de residuos en el municipio, destacando que los vertidos incontrolados siguen siendo el principal desafío.
Durante una entrevista radiofónica, el edil explicó que el Ayuntamiento está culminando la renovación total de los contenedores de recogida selectiva —papel-cartón, envases, aceite doméstico y textil— dentro de un nuevo contrato que sustituye a otro que llevaba seis años caducado. La implantación, que ya es visible en gran parte del municipio, estará finalizada en los próximos días.
Uno de los cambios más comentados por los vecinos ha sido el diseño de los nuevos contenedores, con aberturas más estrechas. Según Cardoso, esta medida responde a criterios técnicos: “La finalidad es que los residuos se depositen de forma correcta y compactada, lo que permite triplicar la capacidad del contenedor”. Sin embargo, reconoció que la adaptación no está siendo sencilla y que, en algunos puntos, se han detectado bolsas depositadas fuera pese a que los recipientes estaban vacíos.
El concejal insistió en que el problema no es solo de infraestructuras, sino de hábitos: “No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia”. En este sentido, apeló a la colaboración ciudadana para mantener los espacios públicos en condiciones adecuadas y denunció conductas incívicas como el abandono de residuos fuera de los puntos habilitados.
Entre las incidencias más graves, destacó el aumento de vertidos ilegales de poda agrícola, escombros y residuos peligrosos, como aceites industriales. “Nos encontramos desde restos de obras hasta materiales contaminantes que dañan el entorno y la maquinaria”, señaló. En los últimos meses, la Policía Local ha levantado más de una decena de actas por este tipo de infracciones, aunque el edil reconoce que el problema persiste.
Además, recordó que la normativa vigente obliga ya a separar los residuos en origen, una exigencia que se reforzará con la actualización de la ordenanza municipal. Esta adaptación implicará también una subida en la tasa de basura, en línea con las directrices europeas que establecen que el coste total del servicio debe recaer en el ciudadano bajo el principio de “quien contamina, paga”.
Paralelamente, el Ayuntamiento trabaja en la mejora de los puntos de recogida mediante autocompactadores y prevé incorporar próximamente la fracción orgánica, avanzando hacia un sistema más completo y eficiente.
En cuanto al dispositivo especial por el Carnaval Internacional de Maspalomas, Cardoso destacó el despliegue previsto para los días de mayor afluencia, con cerca de 400.000 personas. Subrayó el esfuerzo del personal de limpieza, capaz de devolver la normalidad a las calles en pocas horas tras los grandes eventos.
El concejal concluyó insistiendo en que la clave no está solo en los recursos municipales, sino en la implicación colectiva: “Pequeños gestos marcan la diferencia. Si todos colaboramos, el municipio lo nota”.