Tras la decimocuarta videoconferencia con los líderes de las comunidades autónomas, y que será la última hasta julio, cuando se celebre de forma presencial, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha advertido en rueda de prensa que «la amenaza de la pandemia no ha terminado» aunque «hayamos recuperado parte de nuestra vida normal». Para ello puso como ejemplo el número de contagios diarios que se produjeron a nivel mundial el 13 de marzo, 10.000, y los que se produjeron este sábado: 150.000. «La pandemia es ahora quince veces más agresiva», recalcó.
«Hemos conseguido entre todos doblegar la curva de contagios y el epicentro se ha desplazado hacia otras latitudes. Una segunda ola es un riesgo cierto y tenemos que evitarlo a toda costa. Debemos prepararnos mejor para una segunda oleada», ha afirmado el presidente del Gobierno.
Sánchez ha vuelto a incidir en la comisión de evaluación de la crisis del covid que propuso esta semana en el Congreso y que se pondrá en marcha, aseguró, cuando finalice el estado de alarma el próximo 21 de junio. «Deberá evaluar lo sucedido y poner en marcha la reconstrucción del país», especificó.
Esta reconstrucción tendrá tres objetivos principales: la educación y la vuelta a las aulas en el mes de septiembre; el relanzamiento de la industria y de planes específicos para los sectores de la automoción y del turismo; y la apertura de fronteras, que se producirá en un primer momento el próximo 21 de julio, cuando se levanten las restricciones con los países pertenecientes al espacio Schengen excepto Portugal, que ha solicitado que esto se retrase hasta el 30 de julio.
A partir del 1 de julio se reabrirán las fronteras con el resto de estado progresivamente, siempre cuando cumplan tres requisitos: estado de la epidemia en su territorio, reciprocidad y controles de llegada y origen.