
A dos semanas de que finalice el estado de alarma, el Gobierno ultima las condiciones del fondo de 16.000 millones de euros no reembolsables para las comunidades autónomas. Para su disfrute el Gobierno pone como condición que 11.000 de esos millones, el 68,75% de una inyección de recursos sin precedentes, se inviertan en sanidad (9.000) y educación (2.000). El resto será para paliar la caída de ingresos por el desplome que el coronavirus provocó en la economía. “El Fondo Covid-19 supone la mayor transferencia de recursos para las comunidades autónomas jamás realizada al margen del sistema de financiación autonómico”, ha puesto en valor Pedro Sánchez tras la decimotercera conferencia de presidentes pese a las críticas de varios territorios por los cambios en el sistema de reparto. “Equivale a más del triple del presupuesto del que disponen este año ministerios tan importantes como el de Educación y Sanidad. Casi el doble del presupuesto para infraestructuras de este año. Y es el triple del presupuesto anual para seguridad ciudadana. El esfuerzo que está mostrando el Gobierno, sobre todo para defender la sanidad pública y la educación pública cuando en septiembre ya tengamos a los niños y niñas a la vuelta en el colegio me parece definitivo”, ha recalcado.
El malestar de varias de las autonomías más afectadas por la covid-19, sobre todo del interior del país, es que se reduzca en mil millones la partida destinada a cubrir el gasto sanitario de la pandemia y la desaparición de la bolsa de 1.000 millones en gastos sociales. Ese dinero le permitirá al Gobierno crear una partida específica de 2.000 millones para educación cuando se retome la actividad en las aulas en septiembre. Además, de los 5.000 millones previstos en un principio para la caída de ingresos se detraen 800 millones para un nuevo fondo de transportes para compensar la caída de la facturación de las empresas públicas en metro, cercanías o autobuses interurbanos. La conclusión a la que llegan los presidentes de algunos de los territorios con más víctimas y contagios es que de esta forma gana peso el factor poblacional. Algo que no importa en exceso a Madrid y Cataluña, las comunidades con más fallecidos y casos diagnosticados pero también las más pobladas tras Andalucía. Pero sí inquieta en la España vacía. Diferentes presidentes regionales vinculan la desaparición del fondo social a la puesta en marcha del ingreso mínimo vital. Dotado de 3.000 millones, el 26 de junio lo empezarán a cobrar 255.000 beneficiarios.