El Club de Yates Pasito Blanco ha abierto las inscripciones para la edición 31 de su Concurso de Pesca de Altura, que se celebra los días 28 y 29 de agosto con la participación de una veintena de embarcaciones.
La organización del certamen de pesca, ha optado por limitar los actos sociales del campeonato, la reunión de patrones, el campeonato infantil y la tradicional ceremonia de entrega de premios, para cumplir con las medidas de contención frente a la pandemia de la Covid-19.
En el aspecto deportivo, el concurso de pesca de altura se mantiene intacto.
Entre los participantes se espera la presencia de barcos tripulados por turistas y residentes extranjeros, que fieles a esta cita de esta modalidad de pesca deportiva reservan en alquiler exclusivo de barcos pesqueros del sur de Gran Canaria.
Esta iniciativa, apoyada por el Patronato de Turismo del Cabildo de Gran Canaria, permite mostrar la seguridad del destino turístico, el consejero Carlos Álamo Cabrera, se ha referido en la presentación a que: "Desde Turismo de Gran Canaria lo acogemos como una buena noticia para la Isla. Somos un destino abierto al turismo con plenas garantías en materia sanitaria y este campeonato es una prueba de ello. Con las medidas planteadas, la ilusión de las tripulaciones y el aval y el prestigio que ofrece la organización con sus más de tres décadas de trayectoria, este campeonato de pesca es una muestra de la imagen de destino abierto y seguro que queremos trasladar; la de un destino que ofrece experiencias inolvidables a todo el que nos visita".
Un año más el picudo azul, Blue Marlins, volverá a ser la estrella como la especie más buscada, ya que capturar un ejemplar se premia con 400 puntos y el picudo blanco, White Marlins, solo con 50 puntos.
En el caso de los atunes, que superen los 25 kilos y no sean rojos, los pescadores recibirán un punto por kilo
El tipo de pesca del concurso será al currican, con el uso de muestras artificiales o carnadas vivas o muertas montadas exclusivamente en anzuelos circulares.
Las piezas se capturan, se marcan y se liberan, siguiendo estrictamente las reglas de la IGFA.
Los concursos de Pasito Blanco fueron pioneros en la prohibición de sacar del agua a los Blue Marlins, antes incluso que la normativa lo exigiera, porque la filosofía siempre fue que la captura quedara viva en el mar.