La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, ha apuntado directamente a Isabel Santiago (NC), y su marido, el director insular de Comercio en el Cabildo, Juan Manuel Gabella (NC), de orquestar un entramado de denuncias falsas contra ella y varios concejales de su gobierno por la presunta compra de votos en las elecciones municipales de 2011, 2015 y 2019. Bueno ha hechos estas declaraciones, después de que el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de San Bartolomé de Tirajana, ordenara el archivo del caso.
En rueda de prensa celebrada en Hotel Reina Isabel, Onalia Bueno, en una intervención de más de 30 minutos, estuvo desgranando cada una de las 13 denuncias interpuestas por Isabel Santiago o alguien cercana a ella, en el periodo de tiempo entre 2016 y 2019, denuncias todas archivadas. La alcaldesa de Mogán, estudia emprender acciones legales contra Santiago y Gabella, de quienes dice que llevan años acosándola en redes sociales y en los tribunales, a ella, compañeros de su gobierno y contra personal del Ayuntamiento, calificado a la pareja de ser destructivos.
Acusó a Santiago de no hacer oposición, “no acude a los plenos y no ha presentado ni una sola moción ni propuesta de mejora, se mueve solo por su interés propio y por el de su marido, que, siendo de Sevilla, tiene un alto cargo en un partido nacionalista que percibe un salario mayor que el mío y designado a dedo, me consta que desde NC quieren quitárselos del medio”.
La regidora moganera, hizo cronología con fotos ilustradas de los siete años de investigación policial y judicial del caso y trató de demostrar un supuesto complot entre Isabel Santiago, Juan Manuel Gabella y el exalcalde de Mogán, Francisco González, para acusarlea de comprar votos.
El `modus operandi´ de los personajes es sencillo e incluso inteligente, pero de una bajeza indiscutible, dijo respecto a cómo, según Bueno, Santiago y Gabella prepararon el caso. «Utilizaron denunciantes y testigos pantalla; algunos, muy pocos, manipulados y engañados para liderar la denuncia, y el resto, la mayoría, conscientes y cómplices, hicieron el trabajo sucio por dinero».
Subrayó que «después de 7 años de instrucción, ninguno de los testigos» la señaló a ella o a sus compañeros «como responsables de ningún delito». Y también dejó claro que sobre ellos no pesa ahora ninguna causa, porque las cuatro piezas separadas que quiso abrir el juez instructor «ni siquiera están admitidas a trámite», pero aseguró que tendrán el mismo desenlace que el de la compra de votos.
“Tengo a mis espaldas 15 años de trayectoria política y de estos, 12 he estado imputada, del 2007 al 2017 y del 2020, dos detenciones, tres días en un calabozo y más de 20 delitos que se me han imputado, aunque he salido de todos absuelta y nunca se ha dirigido contra mí un anuncio de acusación formal”. “Entiendo que con este historial haya gente que la pueda considerar una chanchullera o una choriza”. Bueno refirió a que “Nos detuvieron a sabiendas de que los delitos habían prescrito”