Pero, sobre todo, nos deja un amigo, una de las personas más nobles y entrañables que he conocido. Un gran músico, que prometía convertirse aún más, en todo un referente en la investigación etnográfica, y de la cultura popular canaria en general.
Se ha truncado, demasiado pronto, la exquisita trayectoria de un hombre que, sin duda, estaba llamado a enriquecer la cultura de San Bartolomé de Tirajana y del sur grancanario.
Este próximo viernes, 4 de noviembre, íbamos a comer con nuestro amigo común Chano Torres en Aldea Blanca; Noé: no querías que yo condujera, quedaste en pasar a recogerme, ya no será. Teníamos grandes proyectos entre manos Noé, y tampoco serán.
Me quedo con que fuiste tú el que me invitó a presentar el acto de la presentación oficial de la agrupación Folklórica Umiaya en abril de 2016 y, que también por tu empeño fui uno de los Premios Raíces/2019.
Desde aquí, nuestro acompañamiento en el dolor y el más sentido pésame a su esposa, sus dos hijos, sus padres y demás familia; pésame que extendemos a sus colaboradores más cercanos y, a los miembros de la Agrupación Folklórica y Cultural Umiaya.
Gracias Noé. Muchísimas gracias. Un abrazo inmenso y Descansa en paz.





















