La Fundación Foresta ha plantado en apenas dos meses, 4.000 árboles a pocos kilómetros de la zona donde se originaron los incendios de Gran Canaria el pasado mes de agosto, concretamente en Fuente Fría, Caideros Navarro y Montaña La Remilla. Esta plantación ha sido posible gracias a un proyecto que nace de la demanda social generada a raíz de los incendios del pasado verano en Gran Canaria
Desde que se originó el incendio hasta la actualidad más de 10.000 personas han demandado el poder involucrarse en la restauración ambiental de nuestros montes. Esta ola humana cargada de energía ha sido canalizada a través de un Plan de Voluntariado que ha organizado FORESTA en coordinación con el Cabildo de Gran Canaria.
El resultado de este trabajo se centra en un plan con 20 actividades de restauración de las cuales 6 ya han sido ejecutadas en 2019 con un total de 4.000 árboles plantados por casi 900 voluntarios venidos incluso desde otras islas.
De esta manera, la Fundación ha respondido a la importante demanda de todas las personas que se prestaron a colaborar con la entidad.
En cada una de las actividades han participado 12 monitores especializados que han sido especialmente formados por FORESTA y ha acudido un equipo de Cruz Roja con ambulancia de soporte vital básico para prestar los servicios sanitarios precisos en esas circunstancias. Además Foresta, de la mano de Wando life, han trabajado en la creación de una herramienta que permita gestionar el voluntariado de forma más eficiente a través de la inscripción en esta plataforma.
Los trabajos en 2019 se han centrado en la retención de suelos a través de la plantación de un sotobosque de Monteverde bajo pinar, enriqueciendo así el ecosistema, frenando la erosión y aumentando la biodiversidad de una zona que fue arrasada por el fuego.
De cara a 2020, la Fundación tiene previsto continuar con la celebración de las jornadas de voluntariado con 14 nuevas acciones que contemplan desde la plantación de más árboles hasta las tareas de mantenimiento y riego con voluntarios hasta el próximo verano. También se harán otros trabajos como el control de especies invasoras permitiendo así que el ecosistema se acerque mucho más a la vegetación potencial de la zona.
Cada una de las actividades, además de enseñar y dar la posibilidad de plantar árboles, se erige como una herramienta de educación ambiental, ya que sirve para aleccionar a los voluntarios materia ambiental. Los ecosistemas, las propiedades y características de los árboles, el clima, los bulos del incendio son entre otras cosas la información que se traslada a los voluntarios para que comprendan la importancia de su participación en estas tareas.
Este proyecto ha sido posible gracias a la implicación de numerosas empresas y numerosas personas anónimas. La generosidad y solidaridad de los canarios, e incluso de personas de otros enclaves fuera de GC o de las islas ha permitido dar forma a este plan.
Las próximas acciones de restauración medioambiental tendrán lugar los días 11, 12, 17, 18 y 19 de enero. El resto de fechas podrán consultarse a través de la página oficial de la Fundación. Las personas que quieran participar en las jornadas deberán inscribirse en https://wando.life/ En cada jornada podrá participar un máximo de 250 personas.
En las últimas semanas, La Fundación ha firmado distintos acuerdos de colaboración con entidades, asociaciones, empresas y colectivos de la isla, como son Bankia, Binter, Vidrieras canarias, Ópticas Herrera Cerpa, Rocasa y Spar, que se han comprometido a colaborar con nuevos fondos en las labores de reforestación.
Puesta en marcha en 1998, la Fundación Foresta es una entidad privada sin ánimo de lucro que nace con el fin de recuperar, mantener y conservar las masas forestales de Canarias. Desde sus inicios, ha promovido la plantación de 512.000 árboles en 620 hectáreas y ha dejado de emitir 5120 toneladas de Co2 al año, recuperando y mejorando, de esta manera, el patrimonio medioambiental y cultural canario