Gran Canaria encara 2026 con un escenario turístico sólido tras el balance positivo de la 46ª edición de FITUR y con una apuesta clara por la gastronomía como elemento estratégico de su oferta. Así lo afirmó el consejero de Turismo del Cabildo de Gran Canaria, Carlos Álamo Cabrera, en una entrevista en Radio Sol 94.8, donde destacó el buen comportamiento de la conectividad aérea, el crecimiento de la facturación y la diversificación de mercados.
Álamo calificó FITUR como una de las ediciones “más dinámicas y participativas”, subrayando la relevancia del mercado peninsular para la isla y los resultados obtenidos en materia de conectividad. En este sentido, Gran Canaria contará en el verano de 2026 con cerca de 900.000 plazas aéreas más que en 2019 y un incremento cercano al 5 % en las conexiones internacionales, situándose por encima de la media del conjunto de Canarias.
El consejero destacó que, aunque el crecimiento en la llegada de turistas es moderado, los ingresos continúan aumentando de forma significativa, en línea con los objetivos del Plan Estratégico de Turismo 2021-2025. “Estamos en uno de los mejores momentos de la historia del turismo en Gran Canaria”, señaló, recordando los récords de visitantes y facturación alcanzados en los últimos dos años.
Respecto al mercado alemán, uno de los tradicionales pilares del destino, Álamo reconoció su actual debilidad debido a la coyuntura económica del país, si bien resaltó que la isla ha logrado compensar esta situación gracias al crecimiento de otros mercados como el francés, italiano, polaco, portugués y de países del centro y este de Europa.
Paralelamente, Gran Canaria refuerza su posicionamiento como destino gastronómico con su participación en Madrid Fusión, donde acude con una delegación de medio centenar de profesionales del sector. La isla tendrá presencia destacada en el recinto ferial, con actividades propias, participación en el auditorio principal y la celebración del primer concurso de bocados con queso, además de la ponencia del chef Borja Marrero.
Álamo subrayó que la gastronomía se ha convertido en una herramienta clave para diversificar la oferta turística, poner en valor el producto local y contribuir a una distribución más equilibrada de la riqueza en la isla. “No se trata de imitar, sino de mostrar lo que somos”, afirmó, destacando el papel del producto kilómetro cero y de los profesionales del sector en la proyección exterior de Gran Canaria.