Federico Grillo, Director Técnico del Plan de Emergencias de Gran Canaria ha anunciado la activación de la fase de emergencia nivel 1, nivel insular. Esto implica que el Cabildo de Gran Canaria asume declaración de emergencia. Grillo se ha referido a que “el problema que tenemos ahora mismo es el fuerte viento que hemos tenido en las últimas horas, con grande afección a mobiliario urbano, caída de ramas.
Por otro lado, las grandes precipitaciones que hemos tenido en los últimos días, pensemos hace tres días cerca de los 100 litros en la cumbre. Ayer superábamos los 130 litros y en la actualidad estamos ya llegando a los 200 litros. Agua que, en principio, retienen las presas, las grandes presas de la isla, que se están llenando.
Tenemos en la cuenca de Tejeda, con varias presas llenando, la del Parralillo está ya coronando el agua y eso implica que aguas abajo, en dirección hacia la aldea, puede haber crecida del cauce y afectación a núcleos habitados. Se ha hablado con el Ayuntamiento para tomar medidas y para alertar a la población que viva cerca de los cauces, en previsión de que puedan desbordarse esos cauces si sigue lloviendo. En Agaete, la presa de Los Pérez y Lugarejos también se han llenado.
Lugarejos a principios de semana y ahora mismo está ya terminando de coronar la de Los Pérez. El problema también es el mismo. Al llenarse las presas, el cauce abajo, puede haber una crecida que afecte a los núcleos que hay por debajo del Hornillo, Sao, San Pedro o el propio municipio de Agaete.
Ha hablado también con el Ayuntamiento para que vayan prealertando a los vecinos de posibles evacuaciones de las viviendas más cercanas al cauce. Se estarán monitorizando dichos cauces y, en caso de crecidas, se informará la población en el momento adecuado. Se pide a la población que extreme los movimientos.
Tenemos muchísimas incidencias. Hay varias carreteras afectadas gravemente, como la Gran Canaria 60. Hasta que deje de llover y se vayan restableciendo los servicios, tenemos que estar un poco evitando desplazamientos para no saturar los servicios de emergencia y de restablecimiento, como los de carretera, que ahora mismo tienen abundante faena.