El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Sebastián Franquis, ha denunciado este martes [7] en el Pleno de la Cámara regional que la sanidad pública se ha convertido en “el mayor fracaso político” del Gobierno canario, coincidiendo con el balance de los casi tres años de mandato del actual Ejecutivo autonómico.
Franquis intervino en una pregunta dirigida al presidente del Gobierno, Fernando Clavijo, sobre la situación de la sanidad pública en Canarias, donde aseguró que “ya no caben excusas” y atribuyó directamente al presidente la responsabilidad del deterioro del sistema sanitario.
El portavoz socialista denunció la saturación en la que se encuentra la Atención Primaria, los centros de salud al límite de su capacidad, los hospitales desbordados y unas urgencias colapsadas.
En este sentido, recordó que Canarias continúa registrando el peor dato de España para acceder a una primera consulta con un especialista, con una espera media de 162 días frente a los 102 de la media nacional.
Franquis subrayó que detrás de esas cifras “no hay simples estadísticas”, sino miles de personas que ven retrasados sus diagnósticos, enfermedades que avanzan sin tratamiento y familias que afrontan con desesperación una espera que condiciona su calidad de vida. “Lo que no se puede maquillar es la realidad que viven cada día miles de canarios cuando esperan una consulta, una prueba diagnóstica o una intervención quirúrgica”, afirmó.
Además, alertó que el deterioro del sistema sanitario no se limita a los indicadores asistenciales, sino que también afecta a la gestión de los recursos humanos. En este sentido, criticó la gestión realizada por el Ejecutivo autonómico en el proceso de estabilización del personal sanitario, asegurando que ha provocado la ruptura del diálogo con los profesionales, las organizaciones sindicales y los colegios profesionales.
Según Franquis, la falta de planificación y de capacidad de gestión del Gobierno canario ha generado un clima de desconfianza, desmotivación y conflicto dentro del sistema sanitario. “Cuando todos los profesionales alertan del problema, el problema no son los profesionales; el problema es el Gobierno”, señaló.
El portavoz socialista insistió en que, transcurridos tres años desde el inicio de la legislatura, el Ejecutivo ya no puede seguir atribuyendo la situación a la herencia recibida. “La planificación es suya, la gestión es suya y también es suya la responsabilidad de que el sistema sanitario público de Canarias esté hoy tensionado”.
Además, denunció que mientras la sanidad pública continúa deteriorándose, el gasto destinado a la sanidad privada concertada alcanzó en 2025 los 346 millones de euros, lo que supone un incremento del 54 %, una evolución que, a juicio del Grupo Socialista, evidencia la incapacidad del Gobierno para reforzar adecuadamente el sistema público de salud.
Franquis aseguró que las críticas a la gestión sanitaria no proceden únicamente de la oposición, sino también de los propios pacientes, de los profesionales sanitarios y de los datos oficiales. En este sentido, advirtió de que el Gobierno podrá intentar presentar una imagen distinta de la evolución de las listas de espera, pero no podrá ocultar la experiencia cotidiana de miles de ciudadanos que siguen esperando durante meses para recibir atención especializada.
Para el portavoz socialista, el balance de estos tres años de Gobierno resulta especialmente preocupante porque coincide con el mayor presupuesto sanitario de la historia de Canarias. Sin embargo, criticó que ese incremento de recursos no se ha traducido en una mejora de la asistencia ni de los principales indicadores del sistema.
“Más dinero, peores resultados; profesionales desmotivados, pacientes desesperados y una ciudadanía que ha perdido la confianza porque el Gobierno ha fallado precisamente donde nunca puede fallar un Ejecutivo: en la protección de la salud de los canarios” concluyó Franquis, quien aseguró que el legado del actual Gobierno será haber gestionado el mayor presupuesto sanitario de la historia con “la peor sanidad pública de la última década”.