Los gobiernos europeos comienzan a movilizar su maquinaria para proporcionar ayudas financieras a las grandes aerolíneas. El Ejecutivo de España estudia cómo proporcionar fondos públicos a Iberia para aliviar su situación por el parón de vuelos como consecuencia de la pandemia de la COVID-19. Las autoridades estaban a la espera de las instrucciones de Bruselas para entregar ayudas públicas a empresas estratégicas, muy limitadas hasta ahora por su distorsión a la libre competencia. Pero a la vista de que otros países ya se han lanzado al rescate de sus empresas emblemáticas, como Francia y Alemania, España también se ha decido a actuar.
Las aerolíneas han sido uno de los sectores más golpeados por el brote de coronavirus. Los vuelos están paralizados y aún no existe un calendario oficial para que se reanude la actividad. En este escenario, España es uno de los países más afectados por este golpe. La IATA (Asociación Internacional del Transporte) calcula que nuestro país tendrá una pérdida de 114 millones de pasajeros en 2020, lo que supondrá un descenso de ingresos por valor de 15.500 millones de dólares.
Las ayudas a Iberia se entregarán mediante créditos blandos a través de ICO (Instituto de Crédito Oficial) y, por ahora, no se producirá una entrada en el capital de la compañía. Sin embargo, el Gobierno italiano aprobó a finales de marzo la renacionalización de la aerolínea Alitalia, en quiebra desde 2017 y que ya ha pasado por diversos rescates. La aerolínea italiana, sin beneficios desde 2002 y en concurso de acreedores, pasará a estar controlada por el propio Ministerio de Economía.
Los Estados francés y holandés han decidido rescatar a Air France con ayudas de hasta 10.000 millones de euros. La ayuda estatal francesa será de 7.000 millones de euros, 4.000 en forma de préstamos bancarios garantizados por el Estados y los otros 3.000 en préstamos excepcionales del Estado en calidad de accionista, ya que posee el 14% de la aerolínea. La participación holandesa estará entre los 2.000 y los 4.000 millones de euros. La propia empresa ha reconocido que cada día pierde 25 millones de euros y que no espera recuperar la normalidad hasta el próximo 2022. Bruno Le Maire, ministro de Economía de Francia, afirmó al inicio de la crisis del coronavirus que no le templaría el pulso a la hora de nacionalizar empresas estratégicas.
Aunque de momento no se ha llegado a este punto, la aerolínea Air France ha recibido un respaldo oficial y también el gigante de la automoción Renault, al que el estado proporcionará un préstamo de 5.000 millones. En ambas compañías, privatizadas en los 90, el Estado mantiene un 15% de las acciones hoy en día. Aunque el Gobierno ha explicado que el empujón estatal viene con condicionantes: Air France está obligada a reducir su impacto en el medioambiente.