La Federación Insular de AMPA Galdós (FAPA Galdós) manifiesta su más enérgica condena y su absoluto rechazo a las amenazas que están sufriendo los centros educativos canarios en relación con la vacunación pediátrica de la COVID19, tras conocer que un centro educativo ha tenido que ser desalojado por un anuncio de bomba.
FAPA Galdós recuerda que la decisión de vacunar o no a los niños y niñas sólo compete a sus familias y todos están obligados a respetar la elección, en un sentido u otro, por encima de todas las cosas. La vacunación pediátrica no es obligatoria, ni en vacunódromos ni en centros escolares, las familias deben decidir libremente y no sometidas a un estado de terror que algunos quieren imponer.
Aunque desde la Federación se ha considerado que los centros educativos en horario lectivo no son la forma idónea para la vacunación de los y las menores, rechaza y condena también las amenazas enviadas a los equipos directivos y docentes de los centros que se han sumado a esta campaña de vacunación escolar.
“Es completamente inadmisible que atemoricen a los niños y las niñas, que tengan que ser desalojados y que sientan que no están seguros en sus escuelas. Exigimos a los promotores de estas amenazadas que paren inmediatamente sus acciones contras las escuelas y la comunidad educativa”.